Cádiz

En la Cádiz filipina sí hay trabajo

  • La ciudad homónima con la española afronta el Doce con el deseo de ver el desarrollo de su nuevo puerto

Entre elecciones, resultados, nombramientos y convocatoria de nuevos comicios parece que nunca llega el momento adecuado en los tiempos políticos para dar a conocer la programación detallada de los actos del Bicentenario. Ajeno por completo a las piedras que la conmemoración ha encontrado en su camino, el alcalde de Cádiz... ¡un momento! ¿de qué Cádiz? De Cadiz City, enclave del que empezamos a sospechar su posible existencia en 1997 oyendo la presentación de la chirigota 'Kadi City, ciudad sin ley'. Ahora resulta que existe y todo.

Pero no nos perdamos en el tiempo y en el espacio. El alcalde de la Cádiz filipina (que por cierto ya tiene 50.000 habitantes más que la genuina), Patrick G. Escalante, no pierde la esperanza de recibir por correo el día menos pensado una invitación para visitar La Tacita el próximo mes de marzo. "Es que sin invitación y siendo un cargo público no puedo salir del país". El asunto lo trataron hace unos meses el senador filipino Edgardo Angara y Teófila Martínez aunque el primer ofrecimiento lo hizo el concejal Juan José Ortiz en la visita que hizo a esta ciudad en julio de 2010.

Le tomo prestadas a Juan Carlos Aragón las primeras frases: llego a Cadiz City y me dirijo a la alcaldía para ver al alcalde Escalante. Sobre la mesa me encuentro la joya del doce. Se trata de una central térmica. "Es un proyecto muy importante. Supone empleo, industria porque esta planta puede aumentar el número de fábricas...". Idea: alcalde ¿cómo estamos de empleo? En Cadiz hay trabajo. Sobre todo en el cultivo de la caña de azúcar y en la pesca. La primera autoridad municipal se interesa por la ciudad hermana: "¿Por qué hay tanto paro?".

Del segundo proyecto nos informa el responsable de la oficina de inversiones, Ceasareo J. Juele. Se trata de una mediana superficie comercial enfrente del mercado público. Negocian con una de las firmas del sector aunque de momento sólo veo un solar que no hace mucho tiempo estuvo lleno de chabolas y que ahora está relativamente limpio. Un centro comercial en un país lleno de centros comerciales al más puro estilo americano con alguna particularidad local supone atraer a muchas franquicias que harán que Cadiz, ciudad agrícola y pesquera por los cuatro costados, sea un poco más urbana. Aunque sólo para algunos. El salario mínimo mensual en el sector servicios está por debajo de los 5.000 pesos, unos 84 euros. El mercado seguirá teniendo clientes.

El peso de la economía de este Cadiz recae sobre el cultivo y el procesamiento de la caña de azúcar, casi un monocultivo. Cadiz es a la vez la tacita y el azucarero. Pero las mayores esperanzas para el doce están puestas en el puerto y en el área de oportunidad que, eso entiendo, se encuentra en las tierras de alrededor. El puerto, un modesto relleno, podría recibir un empujoncito con la llegada y almacenamiento de carbón de Indonesia (el gran proveedor de Filipinas en este ámbito) para la térmica cuando entre en funcionamiento.

De momento, llegan algunas mercancías, pasajeros de la vecina isla de Bantayan "y mucho pescado". Anchoas, caballas, sardinas, langostinos, cangrejos...

El alcalde piensa que todavía el puerto de "nuestro" Cadiz es eminentemente pesquero. Habrá que incluir la visita en ese hipotético tour de marzo ya que el parecido entre las respectivas líneas de costa motivó que en 1861 cerca de la desembocadura del río Hitalon se fundara Cadiz, hoy llamado 'Cadiz Viejo'.

Y aunque se celebra todos los años, también es una cita importante en el año 2012, en apenas unas semanas, el festival 'Dinagsa'. Una celebración tan sincrética como puede ser el Carnaval ya que se nutre de elementos paganos empastados en una religiosidad popular traida al archipiélago por los españoles. En los días de 'Dinagsa' se honra al patrón de Cadiz, el Santo Niño al que se le atribuye su intercesión para alejar a la flota pirata que amenazó en el pasado a la ciudad. Pero también salen a las calles vestimentas, máscaras y bailes de los nativos 'Ati'. "Significa 'Negro'" aclara el primer edil. Y es que la isla de Negros en la que se encuentra Cadiz se llama así por la palabra elegida por los colonizadores españoles para referirse a sus gentes, bajos y de piel oscura. 'Ati-atihan' es parte del festival 'Dinagsa'. Significa "acudir en masa a un lugar". Con lo cual queda claro que no existe otro lugar para la fiesta que no sea la calle.

Como más allá del doce hay vida, vida 'de recortes' a la orilla del Atlántico y con las estrecheces de siempre en el mar de Visayas, pero vida al fin y al cabo, la ciudad de Cadiz se marca hasta el año 2020 un objetivo general y algunos algo más concretos. En estos años y si los mercados hacen la vista gorda, el lugar debe ser el puerto más importante de Negros reforzado con una industria agrícola y pesquera en la que los locales sean los protagonistas. Un crecimiento sostenible, que reparta la riqueza para que aumente la demanda de las familias y que sea respetuoso con el medio ambiente y con el que, dicen, es el ecosistema marino con mayor biodiversidad del planeta.

El mar ha dejado su huella en la identidad de Cadiz, conocida como 'la ciudad de las ballenas' por el varamiento de doce de estos animales hace 44 años.

La frase con la que se anuncia este Cadiz sin acento en la letra ni cañones en las esquinas de las calles, ni astilleros ni atardeceres en la playa es 'bilis Cadiz, ugyon cadiznon'. Ya en Manila un sms me saca de dudas en apenas unos minutos. Significa "avanza Cadiz, cadizeños unidos". Si el alcalde dice 'cadizeños' es que entonces el gentilicio de Cadiz es cadizeño.

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