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La ciudad tras la pandemia

Cádiz después del coronavirus

  • Aún queda mucho camino por recorrer para vencer a la pandemia, pero la ciudad debe ir pensando ya cómo salir de un crisis que está afectado a sus principales pilares

Una vez concluya la crisis sanitaria comienza la reconstrucción de la ciudad entre todos. Una vez concluya la crisis sanitaria comienza la reconstrucción de la ciudad entre todos.

Una vez concluya la crisis sanitaria comienza la reconstrucción de la ciudad entre todos. / Julio González

El día de Cádiz después del coronavirus. Se subirán de nuevo las barajas de las tiendas, se arreglarán los expositores y se esperará la llegada de los clientes tras la larga ausencia; se irá a la compra con tranquilidad, sin la necesidad de llevar el carrito, comprando en los puestos de toda la vida.

Los niños se sentarán en sus pupitres y, por fin, podrán jugar en el patio con sus amigos; las mesas de trabajos se activarán de nuevo (esperemos); los cruceros volverán a nuestro puerto; los pesqueros volverán a faenar; las iglesias se abrirán a sus fieles.

Por fin podremos comprar el libro que hemos echado de menos durante el confinamiento; nos iremos a comer a la calle, para celebrarlo y para ayudar a la hostelería; pasearemos por toda la ciudad y volveremos a casas en autobús...

El día después del coronavirus Cádiz volverá a ser la misma y, sin embargo, será muy diferente.

Ni la dureza de la Guerra Civil, ni la tragedia de la explosión de 1947, ni los efectos de la pandemia de la mal llamada gripe española. Cuando se venza, o por lo menos se domine, al coronavirus, la ciudad con la que nos vamos a encontrar será una ciudad muy diferente a la que dejamos cuando nos encerramos en casa.

Todavía no sabemos cuándo podremos salir, pues la semana oficial que queda de confinamiento puede que se alargue. Pero sí está claro que será necesario cambiar la forma de ver nuestro mundo más cercano.Cádiz va a llegar a este cambio de rumbo cuando estaba inmersa en un proceso de recuperación económica tras los años de la crisis de 2008. La tasa de desempleo, aunque alta, iba camino de bajar a los 10.000 desempleados e incluso situarse en cuatro dígitos; el comercio mantenía un crecimiento constante recuperando en parte su posición de referencia en la provincia; el turismo acumulaba mes tras mes datos de récord, en ocupación hotelera y en llegada de cruceristas, incluso tras años/décadas de espera se proyectaban y abrían nuevos hoteles; y también por fin se daban pasos esenciales para el gran proyecto de futuro que supone la unión puerto-ciudad; la iniciativa privada tiraba con fuerza del mercado inmobiliario, con un repunte en clave municipal.

El comercio, esencial en nuestra economía El comercio, esencial en nuestra economía

El comercio, esencial en nuestra economía / Julio González

En el debe, los tradicionales grandes proyectos de ciudad, en manos de las administración regional (los más relevantes) y estatal, y el más que difícil resurgimiento de la Zona Franca como referente industrial.Poner todo ello en marcha, recuperar lo perdido en las semanas de confinamiento, va a ser una tarea extremadamente complicada, costosa y sin duda dolorosa.

La cuestión es si nos planteamos este futuro cercano desde una visión pesimista o, en la medida de los posible, intentamos buscar en esta crisis que se ha llevado por delante tantas vidas y ha tocado la línea de flotación de nuestra economía una oportunidad para mejorar.

Cádiz, ya lo sabemos, tiene una dependencia muy alta de lo que hace y deja de hacer su Ayuntamiento. La ausencia de un sector industrial o la falta de grandes empresas deja en manos de la administración local la adopción de políticas de dinamización de la ciudad. Una ciudad muy administrativa (Diputación, Junta, Estado, Autoridad Portuaria) que por una parte permite contar con un elevado número de funcionarios en activo o jubilados (ingresos seguros), pero que a la vez reduce el tirón de la economía privada y la iniciativa particular.

Queda así en manos del Ayuntamiento el ser el motor, el tirón que nos deba guiar hacia la recuperación. La pandemia llegó en pleno proceso de elaboración de las cuentas de 2020, que quedan ya sin duda desfasadas. En este sentido, fuentes del equipo de gobierno adelantan a Diario de Cádiz que "es más que necesario que nunca desarrollar un Presupuesto que responda lo mejor posible a la situación sobrevenida".

Ya se está trabajando en las líneas básicas del documento para lo que será esencial, se afirma, el apoyo decidido del resto de las administraciones. “Vamos a pedir el concurso claro y rotundo de todas las administraciones, dejando claro que quien quiera hacerse el reticente a la hora de colaborar con la ciudad o busque sacar rentabilidad política de esta delicada situación, se va a encontrar de frente al gobierno de Cádiz".

"Es el momento de poner todas las estructuras de la administración al servicio de la emergencia sanitaria, social y económica en la que ya nos encontramos. Y por ello, desde el Ayuntamiento de Cádiz llamaremos a todas las puertas que sean necesarias de una manera incansable".

El nuevo presupuesto dará prioridad a las ayudas a los colectivos más desfavorecidos y a impulsar de nuevo sectores esenciales de nuestra economía, como son el comercio y el turismo, en los que el Ayuntamiento tiene una mayor capacidad de acción.

Medidas que se han emprendido en esta etapa de estado de alarma, como el recorte al máximo en el gasto superfluo en materia energética (fuentes, iluminación ornamental) permitirán desviar estas cantidades al gasto social.

En el Cádiz después del coronavirus habrá que tener en cuenta qué va a pasar con una serie de obras de gran calado que estaban en la agenda del Ayuntamiento. En un primer momento se podría plantear la lógica de congelar estas actuaciones para invertir este dinero en cuestiones prioritarias en materia de empleo.

Sin embargo, desde el gobierno local se defiende la continuidad de estos proyectos apoyándose en dos cuestiones que, a priori, son lógicas, Por una parte se destaca que hay una serie de inversiones que tienen un destino concreto que no pueden alterarse pues se cometería una ilegalidad. No es lo mismo que pasó cuando el Estado dedicó el dinero que tenía previsto para la nueva sede de la Subdelegación del Gobierno a hacer frente a los gastos ocasionados por el hundimiento del Prestige en Galicia.

Junto a ello, se consideran que son obras (entre ellas, la remodelación de la plaza de España, el Museo del Carnaval o el nuevo Teatro del Parque), que cada una en su sector productivo "ayudarán al fortalecimiento de nuestra economía, ayudando en la atracción del turismo y en la mejora del consumo".

Si los usos de todas estas partidas económicas van a ser relevantes en el día después al virus, el gobierno municipal considera que va ser también el momento adecuado "para aprovechar la crisis como una ventana nueva para la ciudad, promoviendo un Cádiz más integrado y sostenible".

En este sentido, el concejal de Hacienda, José Ramón Páez, destaca que "esta situación nos va a servir para valorar las cosas sencillas y cotidianas, como es el cuidado de las familias, de los vecinos. Volveremos a ser más solidarios, y a la vez más competitivo porque la razón del apoyo mutuo va a prevalecer sobre el capitalismo".

De la misma forma, la concejala de Servicios Sociales, Helena Fernández, deja claro que hay que aprovechar "el extraordinario esfuerzo humano, asociativo y ciudadano a la hora de atender a los más vulnerables, que nos ha demostrado una vez más un Cádiz solidario y unido. Todo ello debe permanecer y reforzarse una vez que venzamos entre todos esta crisis", potenciando las ayudas a los más desfavorecidos, como planteamiento esencial para que se integren pronto en la normalidad económica de la ciudad.

El equipo de crisis municipal, en pleno trabajo de coordinación El equipo de crisis municipal, en pleno trabajo de coordinación

El equipo de crisis municipal, en pleno trabajo de coordinación / D.C.

La gente en el centro de todo, dice el alcalde

Este carácter solidario debe potenciarse también a la hora de recuperar el comercio tradicional. El concejal del área, David Navarro, incide en la necesidad de apostar por el mismo a la hora de priorizar nuestras compras cuando se normalice la situación.

O en un sector tan referente como es el turismo, que tanto había crecido en los tres últimos años, con Cádiz como ciudad de moda para los grandes medios escritos internacionales. El gobierno local asume que será un sector esencial en nuestra recuperación. "No queremos desaprovechar la ocasión para cambiar todo aquello que no nos gustaba del modelo turístico que funcionaba hasta ahora, y gestionar un modelo de turismo sostenible". Para ello, la edil del área, Monte Mure ya está contactando con agentes públicos y privados para elaborar este nuevo rumbo. En el mismo jugará también un papel relevante la ordenanza que ultima el área de Urbanismo de Martín Vila centrada en los apartamentos y pisos turísticos que proliferan en la ciudad.

Junto a todo ello, el concejal de Fomento, Carlos Parada, pone de relieve la búsqueda "ya”, de "fórmulas novedosas para recuperar, ayudar y potenciar las micropymes y las pymes".

Con todo, esta reflexión conjunta del equipo de gobierno la cierra el alcalde, José María González, que afirma a Diario de Cádiz: "El corazón de nuestra política es poner al ciudadano en el centro de todo. Las personas están constituidas de presente y de futuro, y el futuro, nuestro futuro más cercano, está en la imaginación y el sueño de una sociedad mejor. La materia de la que está hecha nuestra esperanza es la gente de Cádiz un día después de la crisis sanitaria".

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