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Laboral

CGT denuncia que Global Center dejará en la calle a un centenar de trabajadores en medio de la pandemia

  • Solicita a todas las administraciones públicas que han dado subvenciones a esta empresa, desde su instalación en la ciudad de Cádiz hace apenas tres años, que impidan este cierre

  • Una ex trabajadora, D.C., cuenta su experiencia con esta firma ubicada en Zona Franca

La empresa Global Center se ubica en el recinto interior de Zona Franca La empresa Global Center se ubica en el recinto interior de Zona Franca

La empresa Global Center se ubica en el recinto interior de Zona Franca

La sección sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT) en la empresa Global Center Peninsular dedicada al telemarketing situada en la Zona Franca de Cádiz recibió en días pasados un escrito de la empresa en el que anuncia un procedimiento de despido colectivo de toda la plantilla, que actualmente asciende a 98 trabajadoras/es, decisión previa al cierre y liquidación de la empresa.

Dicho ERE de liquidación, siempre según la citada sección sindical, lo justifica ante “la resolución del contrato de su único cliente Factoría de Ventas TFL SL”. CGT afirma que le resulta "extraño" que una empresa dedicada al tele-marketing tenga como cliente a una sola empresa, "además desconocida, y no contrate directamente con otras empresas a las que les hace campañas telefónicas. Hecho que nos hace preguntarnos sobre si Esta Factoría de ventas TFL no será en realidad una empresa pantalla".

A la oscuridad e irregularidades que afectan a este ERE, CGT añade el hecho de que se realice en medio de un ERTE planteado por la empresa ante la pandemia del coronavirus, expediente de extinción de empleo temporal "que fue planteado con las mismas irregularidades y lleno de falsedades por lo que fue impugnado por la Sección Sindical de CGT". Dicho ERTE se intentaba "camuflar", según la citada sección sindical como un ERTE por causas de producción, "ni siquiera se planteó como un ERE por fuerza mayor por el coronavirus... ¿Quizá para evitarse la imposibilidad de despedir durante los próximos 6 meses?", se plantean los responsables de CGT en Cádiz.

En cualquier caso el sindicato entiende que no concurría causa alguna que pudiera justificar la suspensión ni por causa productiva ni tampoco por causa de fuerza mayor, ya que no se dan ni los presupuestos jurídicos necesarios para tal calificación ni se había cumplido con el procedimiento establecido a tal fin. La única causa real que justifica la adopción de la medida no es otra que el incumplimiento empresarial de sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales. Esta es la verdadera causa que parece motivar la decisión empresarial.

Una ex empleada de Global Center, D.C., despedida hace ya algunos meses, cuenta su experiencia en esta empresa. "Allí nos exigían una barbaridad, no nos dejaban los tiempos de descanso, te controlaban el tiempo que estabas haciendo pipí, el tiempo que estabas hablando con el cliente... horroso. Negreros al máximo". D.C. cuenta que le hicieron trabajar con fiebre y con una faringitis que prácticamente le impedía hablar. Ella se fue al médico, que de inmediato le dio un parte médico y, en cuestión, de horas, "eso ocurrió un jueves y el mismo lunes estaba ya despedida".

"Al principio, en los cursos te lo vendían todo muy bonito o te decían que el curso duraba 15 días y a lo mejor al final terminaban durando tres días e inmediatamente te pasaban a sala presuntamente cómo trabajaban las compañeras, pero de eso nada. Te sentaban directamente a coger llamadas sin apenas experiencia", según la chica que presta su testimonio a este Diario.

"Ya se presagiaba que esto iba a acabar muy mal, y mira lo que ha pasado. Había niñas que se agobiaban con la presión que ejercían con todos los trabajadores". D.C. denuncia, incluso, que recibió maltrato físico por parte de la coordinadora de sala. "Me vio girar la cabeza y me cogió la cara para que me pusiera midando a la pantalla. Yo estaba allí porque necesitaba trabajar pero esa situación no era llevadera 

Estas irregularidades de la empresa Global Center Peninsular en Cádiz, administrada por el asturiano Gonzalo Álvarez Queipo como administrador único, "no son nuevas", según denuncian desde la Confederación General del Trabajo, si no que "caracterizan la actuación de dicha empresa desde su llegada a la ciudad hace apenas tres años, basada en la vulneración continua de los derechos laborales: constantes despidos y elevadísima rotación de trabajadores/as y por la represión sindical".

La sección sindical de CGT ha denunciado "flagrantes incumplimientos de los derechos laborales y del convenio colectivo vigente" ante la inspección de trabajo y ante los tribunales, consiguiendo decenas de requerimientos y sentencias condenatorias hacia la práctica empresarial de Global Center Peninsular en Cádiz. Entre ellos "sentencias gravísimas" que, según la CGT, han condenado a la citada empresa por despidos a trabajadoras por su actividad sindical en defensa de los trabajadores que han sido declarados nulos por los tribunales "al demostrase que su motivo era únicamente la represión sindical".

Ante esta "gravísima situación", que amenaza con dejar en la calle a 100 familias gaditanas, CGT afirma que va a luchar con todos los medios a su alcance contra este ERE y por el mantenimiento del empleo y exige a las administraciones públicas competentes: autoridad laboral, Autoridad Portuaria, Ayuntamiento de Cádiz, que investiguen todas las irregularidades que rodean a este ERE de extinción, que hagan públicas todas las ayudas y subvenciones que ha recibido este empresa desde su instalación en Cádiz y que impidan el cierre y, en último caso, exijan la devolución del dinero público que se haya destinado a esta empresa con "la excusa" de la creación de empleo en la ciudad.

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