Absuelto un hombre acusado de lesionar al amante de su esposa
Las heridas superficiales realizadas con un hacha y un cuchillo jamonero fueron cometidas por el hijo del ciudadano chino tras sorprender 'in fraganti' a la pareja
El ciudadano chino Z.W., de 47 años de edad, ha quedado absuelto de un delito de lesiones causados sobre el amante de su mujer, M.R.G., para lo que el fiscal pedía tres años de prisión.
En el juicio celebrado en la Audiencia Provincial ha quedado demostrado que los daños que recibió M.R.G., una herida en el brazo derecho causada con un hacha de carnicero y otra en la espalda, a la altura del omoplato, con un cuchillo jamonero, ambas superficiales, no fueron realizados por Z.W., sino por el hijo de este, F., menor de edad.
Z.W. había estado de viaje de trabajo durante unos días, pero volvió antes de lo previsto. El 11 de julio de 2007, a primera hora de la tarde, el acusado y actualmente absuelto, intentó entrar en compañía de su hijo en su domicilio en la capital gaditana, en el que también vive su pareja S.J. Cuando intentó acceder al domicilio le fue imposible porque estaba el pestillo echado desde dentro.
Como su esposa no contestaba, miró por la ventana de la vivienda y la vio vistiéndose y a M.R.G. con el torso desnudo. Una vez que la mujer abrió la puerta se produjo un enfrentamiento entre Z.W. y M.R.G., sin que realmente se probara mucho más, sólo que las heridas no fueron hechas por el acusado.
Y es que M.R.G. tuvo varias declaraciones contradictorias desde que se personaron agentes de la Policía Nacional en el domicilio, a otra posteriormente en Comisaría y a la que hubo en la vista celebrada en la Audiencia Provincial. En lo que sí coincidía era que F. era el causante de las lesiones.
En esta última decía que en pleno forcejeo Z.W. le dijo algo en chino a su hijo que no consiguió entender, pero en ese momento éste se levantó del sofá, donde había permanecido en todo momento sentado y fue a la cocina para coger el hacha, que le hirió en el brazo, tras lo cual volvió otra vez con un cuchillo jamonero, que esta vez le dañó en la espalda. Finalmente, fue la madre la que consiguió desarmar a F., aunque el desenlace final de la pelea es un tanto confuso, tal y como aparece en la sentencia.
Uno de los aspectos que ha tratado de dilucidar el tribunal es si el padre indujo a su hijo a ir por los cuchillos para dañar a la víctima pero "nada en esta declaración judicial permite descartar una iniciativa propia y espontánea del menor en el acto de agresión con arma". Esta, además, es la versión que en el juicio han mantenido el propio hijo, la madre y el acusado, que "en todo momento ha declarado que nunca le dijo a su hijo coger arma alguna".
Como no ha quedado probado ni que el padre tuviera participación alguna en las acciones de su hijo, ni que concertaran previamente la agresión, ni incluso que el padre siguiera después agrediendo a M.G.R, se le ha declarado absuelto del delito de lesiones e, incluso, de una falta de malos tratos.
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