X Foro Iberoamericano de Cardiología

Homenaje a dos cardiólogos que han puesto el corazón en hacer ciencia

  • La UCA inviste como Doctores Honoris Causa a los prestigiosos médicos Valentín Fuster y James T. Willerson · Ambos especialistas abogan por invertir en programas y políticas de prevención en salud

Son cardiólogos. Dos prestigiosos cardiólogos que con su deslumbrante trabajo han ampliado las fronteras del conocimiento científico y han demostrado que, con el corazón, además de arte y literatura, también se puede hacer ciencia. Estas dos eminencias de la medicina, el español Valentín Fuster (Barcelona, 1943) y el norteamericano James T. Willerson (Texas, 1939), recibieron en la mañana de ayer un nuevo aplauso por su meritoria y dilatada trayectoria profesional. Un nuevo aplauso acompañado de un nuevo reconocimiento, el que les ha tributado la Universidad de Cádiz nombrándolos Doctores Honoris Causa.

Fuster y Willerson recibieron las insignias doctorales de manos del rector de la institución académica gaditana, Eduardo González Mazo, en un acto celebrado en el Gran Teatro Falla y al que asistieron numerosos compañeros de profesión de los homenajeados, de visita en Cádiz con motivo del X Foro Iberoamericano de Cardiología que se está desarrollando en la ciudad.

"Os doy la bienvenida como nuevos miembros del Claustro de la Universidad de Cádiz. Vosotros sois los protagonistas. Enhorabuena y gracias por aceptar nuestro reconocimiento. Os sumáis a un elenco conformado por veintidós figuras relevantes, integrado por los doctores Honoris Causa de la UCA en su historia y que, precisamente, fue iniciado por el doctor William Glenn, eminente cirujano cardiovascular", se dirigió el rector a los cardiólogos.

Una vez recibidas las "insignias de vuestro honor y dignidad" -el birrete, el libro de la Ciencia, el anillo de la antigüedad, la medalla y los guantes-, el eminente doctor catalán transmitió su "honor y orgullo" por esta nueva distinción -ha sido nombrado doctor Honoris Causa por 26 universidades de todo el mundo- y se mostró dispuesto a "participar con esta Universidad en lo todo lo que se me pida".

Su interesante alocución giró en torno al ahorro en materia sanitaria, un tema muy acorde a estos tiempos de austeridad y recortes que vivimos: Promover la salud es mucho más económico que tratar una enfermedad, aseveró. Para el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (1996), existe una "epidemia" de enfermedades cardiovasculares que resulta muy costosa para el sistema sanitario, por lo que "es imprescindible invertir en prevención y educación en todas las franjas de población". Especialmente, recalcó, en la franja de los niños y jóvenes, pues son ellos quienes se muestran más receptivos a las conductas saludables. Las personas adultas y de edad avanzada son más reticentes a cambiar sus hábitos. "En la juventud está la clave. Yo creo que es lo único que puede hacer cambiar la sociedad, porque la tecnología también abre la puerta a la destrucción. Hay que prestar mucha más atención a la gente joven".

El experto -que apuesta por un buen programa de prevención en salud con tres pilares básicos: ciencia, salud y educación- aportó datos como estos: Los factores de riesgo que propician la entrada de colesterol dentro de la arteria son la obesidad, la presión arterial alta, el colesterol elevado, la diabetes, fumar, la falta de ejercicio y la edad (55 años en el hombre y 60 años en la mujer). Las personas con más de dos factores de riesgo tienen un 25% de posibilidades de sufrir un infarto de miocardio o cerebral en los próximos diez años. Y en España, actualmente, el 68% de la población por encima de los 55 años tiene más de dos factores de riesgo.

Por último, el director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid, insistió en que a pesar de la actual situación económica, "hay mecenazgo" que posibilita sacar adelante proyectos sobre prevención en salud. "El mecenazgo existe, pero hay que presentar los proyectos de una manera clara y apasionada. Hay mecenazgo por causas importantes", concluyó.

El presidente y director Médico del Texas Heart Institute (Houston) y uno de los 20 cardiólogos más excepcionales de Estados Unidos, el doctor Willerson, también dedicó palabras de agradecimiento a la institución académica gaditana tras la ceremonia de investidura, y durante su intervención advirtió del alto riesgo que existe en la población mundial de padecer enfermedades cardiovasculares. Al respecto, ofreció un dato, estremecedor: "Cada 33 segundos muere una persona en el mundo por este motivo". En este sentido, el distinguido cardiólogo coincidió con su colega Fuster en resaltar la importancia de poner en práctica políticas preventivas y modos de vida saludable.

Ambas ponencias recibieron el aplauso del público congregado en el patio de butacas del Teatro Falla, así como del máximo responsable de la UCA, que indicó que hacer ciencia "es un compromiso hacia los demás. Una actitud ante la vida que nos hace conscientes de que somos limitados, pero capaces". "La ciencia -prosiguió- es, por tanto, profundamente humanista. No lo puede todo, pero sus avances ensanchan los límites de nuestro horizonte, de lo que podemos llegar a ser y conocer. Estos son, sin duda, los méritos que la Universidad de Cádiz ha encontrado en los doctores Valentín Fuster y James T. Willerson para otorgarles su más alta distinción académica".

Antes de que la coral universitaria entonara el Gaudeamus Igitur y el Himno de Andalucía, González Mazo dirigió estas palabras a los homenajeados: "Necesitamos de ejemplos como el vuestro para avanzar en tiempos difíciles".

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