Andalucía

La Junta tiene margen para aumentar el Presupuesto de 2020 en 1.000 millones de euros

  • La guerra de los aranceles y el Brexit golpeará a la economía andaluza, aunque aún crecerá un 1,9% el próximo año

El consejero Juan Bravo, entre Juan Marín y Elías Bendodo. El consejero Juan Bravo, entre Juan Marín y Elías Bendodo.

El consejero Juan Bravo, entre Juan Marín y Elías Bendodo. / Juan Carlos Muñoz

El arancel Trump no es más que un impuesto a la competitividad lograda por las empresas andaluzas después de decenios de esfuerzos. Los productores de aceite de oliva, los exportadores de aceitunas, los de fruta y algunos bodegueros pagarán a partir del 18 de octubre el supuesto trato de favor de cuatro países europeos, entre ellos España, a la fabricación de dos modelos de aviones de Airbus, lo que supone una doble injusticia, puesto que estos empresarios serán castigados por operaciones que nada tienen que ver con el sector. Además, sus competidores de Grecia, Italia y Portugal se libran del arancel, de ahí lo doloroso de esta represalia americana.

La economía andaluza tendrá que encajar el golpe, de no ser que la Organización Mundial de Comercio también castigue a Boeing y, entonces, se abra una negociación entre Estados Unidos y la Unión Europea. Aun así, e incluso con el Brexit, la Consejería de Economía calcula que el PIB andaluz podrá subir un 1,9% en 2020, por encima de la media española y europea.

Más recaudación

2019 ha sido un buen año para las empresas andaluzas. La Junta ha recaudado algo más de lo previsto. Si el Presupuesto andaluz de 2019 se hizo con un cálculo de crecimiento del 2,1%, el incremento del PIB se quedará finalmente en el 2,3%. El consejero de Economía Rogelio Velasco, aportó el martes pasado un dato que mostraba este vigor, pero también cuánto llegan a influir estas turbulencias internacionales en la comunidad. En junio, el interanual llegó a situarse en el 2,6%. En 2020 será del 1,9% si se considera un escenario prudente.

Con estas cifras, el consejero de Hacienda, Juan Bravo, aún tiene margen para presentar unas cuentas expansivas, las segundas que lleva al Parlamento. Si el año pasado, la Junta pudo presupuestar 1.000 millones de euros más, con un crecimiento previsto similar el aumento será parecido. Es decir, otros 1.000 millones de euros, que podrán engrosar las cuentas de sanidad y de educación, y quizás las de empleo, que fueron las más restrictivas.

Más que por falta de dinero, la baja disponibilidad en empleo se debió a los problemas de la Consejería, cuya titular, Rocío Blanco, trata de salir del marasmo de gestiones anteriores. Empleo tuvo que devolver al Gobierno central los fondos destinados a las políticas activas de empleo, porque la revisión motivada por los casos judiciales ha atascado durante años la maquinaria administrativa.

Antes del 15 de octubre

La idea que tenía el grupo parlamentario del PP es que el Gobierno de Juanma Moreno pudiese enviar el proyecto de Presupuestos de 2020 antes del 15 de octubre al Parlamento. El motivo es que quiere sacar el debate a la totalidad, que es el momento clave de la aprobación o el rechazo, de los días de la campaña electoral. Si fuese así, las cuentas se aprobarían o en el Consejo de Gobierno del miércoles próximo o en otro extraordinario antes del día 15.

El Gobierno de Juanma Moreno presumirá de haber sido el primero de una comunidad autónoma en aprobar sus cuentas, antes incluso que las de su compañero de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Se trata de confrontar la certidumbre del Ejecutivo andaluz con las dudas del Gobierno de la nación, que aún deberá esperar a las elecciones del 10 de noviembre para averiguar con qué apoyos cuentas.

Más allá de este aumento, la novedad del Presupuesto es que será el primero después de 13 años que vuelve al equilibrio. De un déficit del 0,1% se pasará al cero, lo que contribuirá a disminuir el coste de la deuda, que es el cuarto consumo de las cuentas anuales. Si la economía logra mantenerse, 2021 podría ser de superávit. La intención de Moreno es seguir bajando los impuestos; posiblemente, el IRPF y algo el de actos jurídicos documentados.

No obstante, tanto el presidente de la Junta como el consejero Juan Bravo deberían recordar la advertencia que hizo el ex ministro Cristóbal Montoro: lo importante es el rigor en las cuentas; no tanto, la bajada de impuestos, porque además el electorado no lo reconoce porque lo da por hecho.   

     

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