Mario Jiménez. Vicesecretario general del PSOE de Andalucía

"Ya no se rompe España: la derecha nacional y nacionalista han pactado"

  • El nuevo número dos de los socialistas andaluces considera que el PP busca una reformulación de la España autonómica donde sólo queden Cataluña y el País Vasco como comunidades con autogobierno.

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Unas dos semanas antes del último congreso del PSOE andaluz, el celebrado a inicios de julio en Almería, Mario Jiménez (Moguer, 1971) ya sabía que José Antonio Griñán lo quería como el nuevo vicesecretario general de este partido, la pieza clave de su nueva dirección socialista.  A pesar de sus gestiones de aquellos días con algunos de los llamados críticos,  el congreso sorprendió con la reelección de Griñán como secretario general con el 71% de los votos. Más que suficiente, pero magro. Jiménez se ha convertido, así, en el gran organizador del PSOE andaluz y la mano derecha de Griñán en la sede de San Vicente.

-El último sondeo electoral, que es el de Cadpea (Universidad de Granada) y que se ha publicado esta semana, otorga al PSOE una leve subida, pero en especial un aumento de apoyos a IU. En cierto sentido, respalda lo que algunos críticos mantienen: que es IU quien maneja la agenda política y quien lleva la iniciativa en el Gobierno.

-Para que sea una equiparación homogénea, debemos comparar esa misma encuesta con la que ese instituto hizo en enero, y es vedad que la subida de IU es importante. Pero si la comparamos con el resultado de las elecciones autonómicas del 25-M, está en los mismos términos. Mantiene su electorado; lo aumenta un poco, es cierto. Pero lo que la encuesta refleja es un apoyo a los partidos del Gobierno andaluz, y hay un respaldo por encima del 52% a la coalición.

-La coalición suspende.

-Suspende el Gobierno, sí, pero hay un apoyo a los partidos que lo forman. De modo conjunto, se valora al Gobierno en casi 20 puntos más que a la oposición, pero, sobre todo, lo que la encuesta recoge es el rechazo a las últimas medidas del Ejecutivo del PP en España. Y hay un segundo factor: el fin de la excepcionalidad electoral que comenzó en el año 2011, con las elecciones municipales [Cadpea atribuye ahora una mayoría al PSOE frente al PP en la comunidad].

-¿Usted cree que han vuelto a la situación de antes de 2011, cuando el PSOE era mayoritario?

-Sí, porque los ciudadanos han podido contrastar cómo actúan dos gobiernos distintos, en Madrid y en Andalucía, y hemos retornado a ese punto.

-¿Y no cree que IU es quien obtiene mayor provecho del Gobierno de la Junta?

-La actitud responsable de IU, desde luego, le beneficia entre su electorado. Y eso es bueno, y normal: que los ciudadanos reconozcan la responsabilidad en las acciones del Gobierno. En cualquier caso, lo que se ve, con esta encuesta, es el aval a un modo distinto de hacer las cosas, que es lo que practica Pepe Griñán.

-Hay un dato terrible. Un 25% de los encuestados consideraba que la política es uno de los grandes problemas.

-Los políticos tenemos que elevar una voz autocrítica, aunque la derecha viene abonando este campo. Efectivamente, no hemos sabido explicar a los ciudadanos qué ha ocurrido:  en este país estábamos a la cabeza de todo, y nos  hemos dado cuenta de que éramos gigantes con pies de barro. No fuimos capaces de explicarlo cuando estábamos en el Gobierno, y el partido de la oposición, ahora que ha conseguido el mando, ha demostrado que lo hizo mintiendo a los ciudadanos durante la campaña.

-Reconoce que el PSOE tardó en explicar...

-Evidentemente, cometimos un error a la hora de no reconocer la crisis y a la hora de no saberla explicar. Si hubiéramos reconocido su gravedad y hubiésemos conseguido explicar que había que adoptar medidas duras, pero que en ningún caso tocaban ni el corazón del Estado democrático ni del bienestar ni el de la estructura territorial, estaríamos en otra situación. Porque la gente lo habría comprendido. Y, además, no estaríamos en el escenario de ahora, donde las estrategias electorales del Gobierno del PP para ganarse Andalucía han producido un enorme daño. Y ahora sí tocan el corazón del Estado de Derecho, del Estado de bienestar y del Estado Autonómico.

-¿Fue un error o fue un engaño?

-Nadie era consciente en 2008 de que la crisis iba a durar tanto ni de las consecuencias que iba a tener en un mercado de trabajo débil como el español. No supimos ver que en España iba a ser, especialmente, grave. Pero el FMI, el BCE y los grandes agentes tampoco pronosticaban este escenario.

-¿Comprende que, ahora, hay ciudadanos que opinen que, de gobernar el PSOE, haría lo mismo? El ministro Montoro acaba de reprochar a Rubalcaba que era su Gobierno -bueno, él ya había salido, pero los socialistas lo aprobaron- el que solicitó la ayuda del PP para modificar la Constitución a cambio de recibir ayuda del Banco Central Europeo el pasado verano.

-Pero el Gobierno no comprometió los derechos de los españoles, ni rompió el consenso constitucional que se ha mantenido hasta que ha llegado el PP. Los problemas en 2010 eran los mismos, pero el PP también se hubiera llevado por delante la Constitución como hace ahora. La sanidad pública ya no es universal, sino que ahora es un modelo de aseguramiento; la dependencia está a punto de desaparecer; hay una amenaza de expropiación del Estado Autonómico; no se tocó el sistema de prestación de desempleo y no se tocó el sistema de becas. Los mismos problemas, sí, pero las soluciones eran diferentes.

-¿Cree, ciertamente, que en el PP hay quien postula la desaparición de las autonomías para llegar a un Estado con sólo dos o tres?

-La visión imperante en la derecha española coincide ahora con la de la derecha nacionalista. No hay más que leer los discursos de quien en el PP es más osado y es capaz de llegar más lejos, caso de Esperanza Aguirre. Para ello la fórmula ideal, es la de los fueros, con tres comunidades históricas, y hay una coincidencia entre esa derecha y la nacionalista. Ahora cuando el presidente de la Generalitat habla, descaradamente, de pacto fiscal, de concierto... nadie en el PP le replica. Nadie en el Gobierno le contesta, ya no se está rompiendo España. Hay un entendimiento entre la derecha nacional y la derecha nacionalista para hacer una reelectura del Título VIII de la Constitución.

-El PSC, su partido hermano, no termina de aclarar su postura, y apoyaron a una candidata, Carme Chacón, que hablaba de una  suerte de cupo para todos.

-Bueno, la candidata explicó en sus medios su posición.

-Seguí sin comprenderla.

-De todos modos, la posición del PSC debe ser explicable en Cataluña y en el resto de España.

-¿Y usted la entiende?

-Cuando se produzca, me pronunciaré; sé que en el PSC están en un proceso de negociación, pero, insisto: se debe poder explicar en Cataluña, pero también en el conjunto de España.

-Parece que buscan otro 28-F. ¿Usted cree que sacarán la gente a la calle, cuando ya están allí porque le han tocado el bolsillo y los derechos?

-No es otro 28-F. Son sus derechos. La ciudadanía está pasando de la indignación a la desesperación. Y el Partido Socialista va a defender a los andaluces, a sus instituciones y a sus derechos.  Y va a defender que acaben las amenazas y los chantajes.

-¿Cuáles?

 -La de la intervención.

-¿Ha habido advertencia formal?

-No, pero sólo hay que escuchar las comparecencias después de los consejos de ministros y las declaraciones del más irresponsable de los ministros, el señor Montoro, quien en una carrera con la señora Báñez, ha dicho que no hay dinero para pagar las nóminas. Hundió las expectativas de España, advirtiendo de una bancarrota.

-Usted recibe a su partido en un momento difícil, no sólo por la crisis, sino porque, desde Almería, hay unos críticos que actúan, de modo público, y que pueden suponer casi un tercio o un 30%.

-El resultado de ese congreso no se puede leer para todo el tiempo, y se cerrará con la última asamblea local .

-¿Pero no ha sido posible la integración?

-Sí, ha sido posible. 

-Entonces...

-Es que, en este caso, sólo había una candidatura a la Secretaría General [la de José Antonio Griñán], y a partir de ese resultado, se produce una integración o no en la Ejecutiva. Ese respaldo marcó cuál era la voluntad de integración de quienes votaron en blanco.

-Lo que me viene a decir es que, después de la votación al secretario general, ya era imposible integrarse. En el Congreso Federal celebrado en Sevilla, sí se integró a algunos de los que apoyaron a Carme Chacón, y ganó Rubalcaba.

-Pero es que había dos candidatos, y a partir de que los militantes deciden, libremente, por uno u otro, se produce la integración si hay voluntad. En Almería sólo hubo una candidatura, además la del presidente de la Junta de Andalucía. Si no hay candidatura alternativa a Pepe Griñán, como no la hubo, pues se entiende que no había voluntad de integrarse.

-En Jaén donde se concentran los críticos, ¿van a intentar armar una opción griñanista, como se hizo en Cádiz o en Almería ?

-En el PSOE de Andalucía no hay griñanismo, hay una dirección mayoritaria y única. Jaén tiene su dirección, y va a estar integrada con la regional.

-¿Cree que los ciudadanos entienden esta lucha en estos momentos de crisis económica bestial?

-No.

-Entonces.

-Lo que los ciudadanos desean es más responsabilidad de los representantes políticos, y eso se debía haber visto en algunos con más fuerza.

-¿De dónde vienen esas diferencias?

-No hay un problema de fondo, creo que algunos no entienden que haya una formación natural a la hora de construir los equipos. No, no se puede explicar a los ciudadanos.

-¿Le sorprende que José Antonio Griñán haya anunciado que quiere presentarse a las próximas elecciones andaluzas cuando, antes, apuntaba en sentido contrario?

-No me sorprendió en absoluto que una persona que recibió ese respaldo en un momento tan difícil para el PSOE lo haya decidido así. Es una persona que recoge todos los días en la calle el ánimo para hacer las cosas de otra manera.

-¿Puede tener aspiraciones nacionales?

-A nivel nacional, hay un claro secretario general, y Rubalcaba es la persona que representa al PSOE. Y creo que es razonable que, a la hora de ver si hay elecciones primarias, él debe ser una de esas personas candidatas.

-Griñán plantea otra cosa: que el secretario general no debe presentarse a unas primarias.

-Eso es distinto, se refiere a posiciones de unos cargos ante unas eventuales elecciones primarias.

-Tampoco hay debate sobre la sucesión de Griñán.

-Él lo ha marcado, quien tiene el respaldo del partido y de la ciudadanía es él. No está sobre la mesa.

-Sus antecesores en el cargo, tanto Rafael Velasco como Susana Díaz, duraron muy poco aquí. Se hace verdad eso de que nunca un número dos se convierte en número uno.

-El número dos es sólo número dos, sólo debe pensar en eso y hacer ese trabajo; nada más. Y las personas que han estado en esta responsabilidad lo han hecho muy bien: Rafael Velasco y Susana Díaz. El trabajo de Susana Díaz es difícil de emular: conseguir una victoria política en el 25-M en uno de los peores momentos para el Partido Socialista.  El partido y la militancia se lo deben reconocer.

-Si me permite, eso suena un poco a ojana.

-No, ella ha trabajado, de verdad, en una situación de tormenta perfecta.

-¿Quién es mejor candidato para el PP: Javier Arenas o Juan Ignacio Zoido?

-El PP de Andalucía debe elegir entre su partido o Andalucía.

-¿Por qué?

-Por que hay una estrategia del Gobierno de España de asfixiar a Andalucía y porque Andalucía es una verdad incómoda para ellos. Nosotros somos un accidente en un camino planificado, y la derecha andaluza deberá posicionarse en un determinado momento. Porque ese momento llegará.

-¿Pero quién le parece mejor? ¿Qué le parece Zoido?

-No nos corresponde a nosotros decirlo, sino a los ciudadanos.

-¿Qué cree que ha pasado, entonces, en el PP andaluz?

-Que el PP nacional está culpando a Arenas de parte de lo sucedido.

-¿Por qué opina usted de esa manera?

-Porque tengo la sensación de que Javier Arenas forzó al Gobierno de España a tomar algunas decisiones malas para el país, y me refiero al retraso en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado con la intención de no estropearle la campaña electoral. Eso ha sido una bomba de relojería, y ese error lo pagan España, Arenas y Mariano Rajoy.

-¿Por qué el PSOE nunca recupera las grandes capitales cuando pierde?

-Quizás tenga que ver con que en las grandes aglomeraciones de las ciudades, que es donde vive nuestro electorado, no tengan el mismo nivel de servicios que poblaciones menores e intermedias. Y los ciudadanos demandan esto, son muy exigentes: mejores servicios  y mayor relación del partido con ellos. De hecho, la semana próxima vamos a crear una comisión específica de grandes ciudades  presidida  por el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Espadas.

-Que tuvo un mal resultado electoral en mayo...

-Los resultados de las elecciones municipales obedecieron a una bofetada dada en la cara a los candidatos por otros motivos, que creo que he explicado.

-¿Y el pacto entre el PSOE e IU en la Junta?

-Sí.

-Supongo que le molestará que se le señale como un griñanini.

-Bueno, es una expresión reaccionaria acuñada por quienes no aguantan que haya una nueva generación de andaluces que, gracias a otras políticas, se han podido formar, y optar a  puestos de responsabilidad muy importante.

-Pero lo que se les critica es eso: que sólo se hayan dedicado a la política y vivido de ella,  no a alcanzar una gran formación.

-En cualquier actividad humana, la experiencia es un mérito, menos en la política, que parece descrédito. Y es una actividad que exige sacrificios sólo vencidos por una gran vocación. Bueno, y que seamos jóvenes... Hay una memoria muy corta. El equipo de Griñán es plural. Estoy yo, está Pepín Sánchez Maldonado. Quien no lo vea, o está ciego o tiene muy mala leche.

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