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La Ley de la Propiedad Horizontal aclara si se pueden poner paragüeros o macetas en el rellano

La ley es clara a la hora de establecer límites en las zonas comunes de los edificios

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Paragüero en una estancia común / M. G

El gesto parece inofensivo y cotidiano: dejar un paragüero junto a la puerta, colocar una planta para dar vida al descansillo.Sin embargo, lo que para muchos vecinos es simple comodidad o decoración puede convertirse en motivo de conflicto en la comunidad. La Ley de Propiedad Horizontal establece con claridad qué está permitido y qué no en las zonas comunes, y el rellano del edificio entra de lleno en ese terreno compartido.

En días de lluvia, los descansillos se llenan de paraguas; en otros casos aparecen plantas, felpudos voluminosos o carros de la compra. Lo que para unos es simple comodidad, para otros supone ocupar un espacio que pertenece a todos. Y ahí es donde entra la normativa.

El rellano es una zona común

La ley establece que cada propietario puede realizar obras o cambios en el interior de su piso siempre que no afecten a la seguridad del edificio, su estructura o los derechos de otros vecinos. Pero fuera de esa puerta, en el resto del inmueble, no se pueden hacer alteraciones sin autorización.

Esto implica que colocar objetos en el rellano supone utilizar una zona común. Si no existe permiso expreso de la comunidad o los estatutos lo prohíben, esa ocupación puede considerarse indebida.

"Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas", afirma la ley.

Lo principal es la seguridad

El motivo principal de estas limitaciones no es estético, sino práctico. Los pasillos y escaleras forman parte de las vías de evacuación del edificio y deben permanecer despejados.

Los expertos en prevención insisten en que cualquier obstáculo puede dificultar la salida en caso de incendio o emergencia, especialmente si hay humo o falta de visibilidad. Incluso una pequeña maceta o un paragüero pesado pueden convertirse en un obstáculo serio en una situación de riesgo.

Por eso, muchas comunidades incluyen normas internas que prohíben expresamente dejar objetos en las zonas comunes. Cuando esto ocurre, el administrador o el presidente pueden requerir su retirada inmediata.

Qué puede hacer la comunidad si un vecino no obedece

Si tras el aviso el propietario mantiene los enseres en el rellano, la comunidad puede actuar. El presidente está facultado para exigir formalmente que se retiren y, si persiste la situación, incluso iniciar acciones legales.

La ley contempla la llamada acción de cesación, que permite acudir a los tribunales cuando una conducta perjudica a la comunidad. En casos extremos, podría imponerse una indemnización por daños o medidas más severas, aunque no es lo habitual.

Solo con autorización expresa

La única forma de colocar un paragüero, una planta o cualquier objeto sin problemas es contar con el consentimiento de la comunidad de propietarios. Ese permiso debe aprobarse en junta y quedar reflejado de forma expresa.

Aun así, lo recomendable es que los objetos no reduzcan el espacio de paso ni supongan un riesgo. En edificios pequeños, donde existe confianza entre vecinos, suele haber más flexibilidad. En bloques grandes, la norma se aplica con mayor rigor.

En definitiva, el rellano no es una extensión privada de la vivienda, sino un espacio compartido. Antes de dejar algo fuera de la puerta, conviene consultar las normas de la comunidad para evitar conflictos innecesarios.

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