Turismo

5 consejos para organizar los viajes de Navidad

  • La gaditana Lourdes Pérez recorre el mundo junto a su familia, compartiendo sus experiencias a través de su blog 'Viajandodo'.

Uno de los periodos más propicios para viajar, además del estival, es el navideño.

Visitar otros lugares es una de las actividades de ocio más atractivas para la gran mayoría, pero su organización puede llegar a convertirse en una ardua tarea que combina tiempos, decisiones y, por supuesto, desembolso económico.

Por ello, contar con una buena orientación puede ser de gran ayuda. La gaditana afincada en Francia, Lourdes Pérez Román, está cumpliendo el sueño que muchos reconocerán haberse planteado en algún momento de sus vidas, intentar hacer de su pasión (viajar) su profesión.

Así, esta licenciada en Derecho y Empresariales, que cuenta con un máster en Relaciones Internacionales, hace uso de los varios idiomas que domina (francés, portugués, español e inglés), para recorrer el mundo junto su familia y plasmar sus experiencias en el blog 'Viajandodo'.

Siguiendo los pasos habituales de todo buen viaje y asesorados por Lourdes, su marido Vincent Lachaize, y su bebé Avril, presentamos cinco consejos para que la travesía a la que deseemos enfrentarnos sea todo un éxito. Y sí, hasta la pequeña excursionista puede servirnos de guía, si atendemos a los más de 14 destinos que tiene a sus espaldas, a sus dos años.

1) Decidir el destino

Esta familia viajera identifica el invierno como una de las fechas más especiales para conocer otros lugares y destacan la magia de los mercados navideños.

Las citas europeas que se cuentan entre sus recomendaciones son:

  • Suiza: Dos de los más mercadillos navideños más conocidos son los de Rapperswil-Jona, cerca del lago de Zúrich, con más de 250 puestos, y el de Basilea. Además, Lourdes realiza un aviso especial a 'navegantes', “En este país también es posible ir a visitar al propio Papá Noel en su casa de Montreux”.
  • Francia: En Estrasburgo se encuentra el mercado navideño más antiguo de Europa, inaugurado en 1570 que, además, se ubica en el barrio de Grand Ile, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Hablar de este país y no nombrar su capital es casi imposible. El mercado navideño de París, situado frente a la Torre Eifflel es “mágico y espectacular al mismo tiempo”, aseguran.
  • Inglaterra: Mención, nuevamente, para el de la capital ‘Winter Wonderland’, en Londres, pero también aconsejan visitar el afincado en Mancherter.
  • Bélgica: ‘Winter Wonder’. Habrá que ir hasta Bruselas concretamente para dar con él.
  • Alemania: De su capital Berlín, esta familia de viajeros destaca Gendarmenmarkt.

Igualmente recomendables, opinan, los mercados navideños de Praga, Viena o Budapest.

2) Las mejores fechas para buscar desplazamientos

Siguiendo las indicaciones de Lourdes y su familia, parece que ya vamos tarde. Y no lo haremos ahora en noviembre, a un mes escaso de la navidad, sino que ya fue tarde desde que acabó el verano. Es más, si de viajes invernales se trata, la fecha idónea para reservar sería entre marzo y abril, reconocen.

No obstante, aquí se detienen para hacer un llamamiento a la calma: “Las ofertas de última hora siempre son bienvenidas”, y seguro que con habilidad y buena capacidad de buceo alguna quedará por pescar.

A la hora de hablar de sistemas de búsqueda y de localización de “gangas”, consideran que el comparador de vuelos gratuito Skyscanner es un buen aliado.

La reserva de alojamiento también es otro de los puntos cruciales. Booking es el comparador que más les convence, por su variedad de precios, sus ofertas y, en muchos casos, la posibilidad de anular la reserva gratuitamente.

“¡Cuidado!, presentar el libro de familia no autoriza a los menores a salir del país"

3) Haciendo las maletas

Los viajes de invierno que buscan una inmersión en las fiestas navideñas, como son las citadas visitas a mercadillos, tienen inevitablemente un compañero de camino, el frío.

El consejo de los expertos, facturar al menos una maleta, dado el volumen de la ropa recomendada para entornos cuyas temperaturas podrían ser inferiores a cero grados centígrados: guantes, gorros, bufandas, botas impermeables, ropa térmica y un buen abrigo polar. “Hay que ser consciente del tiempo que se tiene planeado estar al aire libre e ir preparados para ello”, apostilla esta mamá viajera.

Una vez equipados para cada ruta, hay un elemento sin el que no podemos ni plantearnos realizar el primer trayecto de todo viaje (el de casa a nuestro medio de transporte): La documentación:

A poco que hayamos viajado, todos tenemos más o menos claro que el DNI y/o pasaporte (dependiendo de nuestro destino) es fundamental pero, y aquí llega la relevancia de la pequeña Avril, ¿Qué pasa cuando viajamos con niños?

Sus papás avisan, “los menores, al igual que los adultos, deben contar con su propio documento de identidad (DNI o pasaporte)”. Y resaltan: “¡Cuidado!, presentar el libro de familia no les autoriza a salir del país. Sí que puede ser de utilidad llevar una fotocopia de éste para acreditaciones eventuales.

4) Organización del día a día:

En su blog hay numerosas guías de viajes, para que las ciudades que han visitados no tengan secretos para sus seguidores.

Hablando de travesías invernales, el fantasma del frío vuelve a volar sobre los consejos. La familia acuña aquí un término propio, “pausas calientes”, para referirse a esos momentos en los que hacen un “break”, que les permite atemperar el cuerpo y recuperar fuerzas.

No dudan en realizar numerosas pausas, afirman, que además les permiten disfrutar de la restauración de la zona, en su variedad platos calientes a ser posible.

5) Viajar en familia

Como no podía ser de otra manera, desde Viajandodo son grandes defensores de las ventajas de esta modalidad de viaje, sacando a relucir la cohesión que se produce entre todos sus miembros o el aumento de la curiosidad y el aprendizaje, que en el caso de los más pequeños parece no tener límites.

No sería reprochable, no obstante, que la idea de responsabilizarse de niños en espacios de cierto caos, como pueden ser terminales de buses y aeropuertos, produjese algún tipo de hiperventilación. Como lo de respirar dentro de una bolsa es más peliculero que eficaz, aquí van las recomendaciones:

  • En terminales: “¡Tranquilos! La mayoría de las compañías dan prioridad de facturación y embarque a las familias con niños pequeños, hasta 5 y 6 años”. Para más información, han elaborado una guía completa sobre el asunto.

  • Seguros de viajes: Sin dudas los recomiendan. Al viajar por Europa, la Tarjeta Sanitaria Europea puede ser de mucha utilidad, pero aconsejan informarse con cautela ya que países como Francia, que conocen bien, o Alemania no garantizan la gratuidad de la atención sanitaria en caso de accidente. Cada país, aclaran, tiene particularidades en base a su propia seguridad social. Para viajes fuera de la Unión Europea directamente tildan de “indispensable” la contratación de seguros; más al viajar con niños.

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