Adiós a las pulseras: así son las nuevas tobilleras "antivandálicas" e "inextraíbles" para vigilar a maltratadores

Según ha avanzado el Ministerio de Igualdad, si el agresor rompe la tobillera, será reemplazada en un plazo máximo de 24 horas

Igualdad cambia las pulseras telemáticas para los agresores por tobilleras para evitar que sean manipuladas

La ministra de Igualdad, Ana Redondo.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo. / EFE
M. H.

27 de enero 2026 - 14:16

Cambio radical en el sistema de vigilancia de la violencia machista. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha anunciado este martes el fin de las actuales pulseras telemáticas de seguimiento, que serán sustituidas progresivamente por tobilleras con tecnología "antivandálica". La decisión, aprobada en el Consejo de Ministros, responde a la necesidad urgente de mejorar la fiabilidad del sistema tras detectarse fallos de funcionamiento y manipulación en los dispositivos actuales, lo que había obligado al Ministerio a abrir investigaciones internas y externas.

¿Cómo son los nuevos dispositivos? El nuevo contrato, valorado en 71 millones de euros (ampliables a 111 millones) para los próximos tres años, apuesta por un cambio de formato físico y técnico:

  • De muñeca a tobillo: Los técnicos aseguran que la tobillera es "mucho más fiable y menos manipulable" que la pulsera.
  • Mecanismos antivandálicos: Diseñadas específicamente para resistir intentos de rotura o sabotaje por parte del agresor.
  • Mejor conectividad: Incorporan una tarjeta de seguimiento inextraíble y baterías de mayor duración para evitar "zonas de sombra" en el rastreo.

Garantía de reposición en 24 horas El plan del Gobierno es ambicioso en cifras: se adquirirán hasta 17.660 dispositivos. Además, para evitar situaciones de desprotección, se ha establecido un stock mínimo de seguridad de 2.000 unidades. Esto garantizará que, si un agresor rompe su tobillera o esta presenta un fallo técnico, será reemplazada en un plazo máximo de 24 horas.

También se reforzará el centro de control COMETA, que cuenta con 151 empleadas, mejorando la coordinación y el apoyo psicológico a la plantilla que monitoriza las alertas.

"La respuesta del Gobierno no puede fallar" Ana Redondo ha sido clara al justificar esta inversión millonaria: aunque "la tecnología puede fallar", la respuesta institucional ante la violencia de género no puede permitirse errores. "Fuimos conscientes de que había que mejorar el contrato tras las investigaciones", ha admitido la ministra, que busca con estas nuevas herramientas "blindar" la seguridad de las víctimas con un sistema más "eficaz, eficiente y exigente".

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