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Coronavirus Cádiz Los chapuzones mar adentro están pedientes de la pandemia

  • Pueblos de la Sierra no saben aún si abrirán sus piscinas en verano por miedo a posibles contagios del coronavirus

Una panorámica de la playita del área recreativa de Arroyomolinos, en Zahara de la Sierra, en un verano anterior. Una panorámica de la playita del área recreativa de Arroyomolinos, en Zahara de la Sierra, en un verano anterior.

Una panorámica de la playita del área recreativa de Arroyomolinos, en Zahara de la Sierra, en un verano anterior. / Ramón Aguilar

La pandemia por el coronavirus lo ha trastocado todo y también la posibilidad de darse un remojón en las piscinas municipales de los pueblos del interior de la provincia cuando la canícula apriete. La apertura de muchas piscinas municipales están aún en el aire a tenor de cómo se desarrolle la desescalada ante el virus. No pocos Ayuntamientos de la Sierra están condicionando la apertura de estos emplazamientos, los únicos para darse un chapuzón en verano para muchos serranos, a los criterios sanitarios que se establezcan. La Junta de Andalucía sostiene que tanto las piscinas situadas dentro de las comunidades de propietarios como en municipios de interior donde no hay playa se puedan establecer unas normas de seguridad para su apertura, aludiendo al informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que considera poco probable el contagio por contacto con el agua en playas o piscinas.

Las dos playas de interior de la Sierra, la de Zahara de la Sierra y la de Arcos, esperan también la bendición de las autoridades sanitarias. El Ayuntamiento de Zahara de la Sierra quiere abrir este verano la playita del área recreativa de Arroyomolinos durante los meses de julio y agosto, adaptando este enclave turístico del interior de la provincia a las exigencias que marquen las autoridades sanitarias por la pandemia del coronavirus. Esta playa de interior, que cuenta con un aforo de entrada de 2.500 personas al día, se abre normalmente del 15 de junio al 15 de septiembre y el pasado año de 2019 cerró la temporada con unas 70.000 visitas. El Ayuntamiento zahareño cree que, aunque haya limitaciones de espacio por los efectos de la pandemia, la playita de Arroyomolinos cuenta con un aforo importante, con lo que el alcalde de la localidad, Santiago Galván, ha transmitido a la Delegación Territorial de Turismo de la Junta, su interés para que se arbitren fórmulas para facilitar la reapertura. “Aunque se reduzca al 50% la asistencia de las 2.500 plazas, que no se sabe aún, sigue siendo todavía un aforo importante”, dice el regidor, quien recuerda que esta zona de baño se retroalimenta de un nacimiento natural, con un circuito que renueva constantemente el agua.

El Ayuntamiento de Arcos también tiene la intención de abrir su playa artificial en la cola del embalse, aunque está a la espera de conocer las directrices que establezcan las autoridades superiores para ponerla en funcionamiento. Desde el Ayuntamiento arcense se está analizando las regulaciones sobre estos espacios. De hecho, el Consistorio afirma que si se abre la playita se reforzará la vigilancia, la higiene y la seguridad. La Junta de Gobierno local tiene ya varios borradores de protocolos de actuación para ello.

En cuanto a las piscinas municipales, numerosos pueblos de la Sierra no han decidido aún si abrirán o no sus instalaciones de cara a la estación veraniega. Es el caso de Villamartín, que cuenta con una piscina cubierta climatizada, que tuvo que ser cerrada tras desatarse la pandemia por el Covid-19, y otra exterior destinada sólo para la apertura veraniega. Por el contrario, Prado del Rey sí ha avanzado ya que no abrirá sus instalaciones.

Por ejemplo, Villaluenga del Rosario sí está preparando la apertura, aunque no obstante, su alcalde Alfonso Moscoso, añade que la misma se determinará en función a criterios como la situación sanitaria que haya, los requisitos que exige la administración superior y el mínimo riesgo posible para la ciudadanía. “Una vez que tengamos solventadas estas cuestiones procederemos a tomar una decisión firme. Por ahora, en las instalaciones se están produciendo los trabajos necesarios para preparar su apertura si al final se decidiera”, añade.

El Ayuntamiento de Grazalema no tiene claro tampoco aún si abrirá sus instalaciones veraniegas. De hacerlo, la apertura de la piscina se realizaría en julio y no a mediados de junio como en otros años, según adelanta el alcalde Carlos Javier García.

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