Viernes Santo

Una historia repetida

  • Las hermandades del Viernes Santo tuvieron que suspender sus salidas ante la amenaza de lluvia · Afligidos, que se iba a integrar en el cortejo de Servitas, fue la única que salió para trasladar el paso a la Catedral

LA amenaza de lluvia no dio tregua a la jornada del Viernes Santo y todas las cofradías decidieron suspender su estación de penitencia. Los partes indicaban que pasadas las once de la noche podría llevar y los pronósticos se cumplieron.

EXPIRACIÓN

Diez minutos antes de la cinco de la tarde, la hora prevista para la salida, los penitentes de la cofradía de Expiración pasaban formados desde las dependencias de la Facultad de Medicina al templo, al igual que los cargadores, el servicio de los pasos y los agentes de la Guardia Civil, además de las representaciones de las Señoras de Santa Bárbara, Damas de la Inmaculada y hermandad del Santo Ángel Custodio.

Desde el altar mayor el hermano mayor, Vicente Rodríguez, daba a conocer el acuerdo unánime de la junta de gobierno de no realizar la estación penitencial dados los pronósticos del tiempo y destacaba que le dolía tener que comunicar la decisión por segundo año consecutivo, ya que tenían la obligación de preservar el patrimonio de la cofradía. Seguidamente propuso dedicar un minuto de oración mirando a los titulares y luego el párroco, César Sarmiento, dirigió el rezo del vía crucis y, por último, la agrupación musical Polillas y la banda de música de La Estrella, de Puerto Real, interpretaron diversas de marchas al Cristo de la Expiración y a la Virgen de la Victoria.

SIETE PALABRAS

Idéntica situación se vivió casi tres horas después en la parroquia de la Merced, donde estaba previsto que a las ocho menos cuarto de la tarde saliera la cofradía de las Siete Palabras y a esa hora el hermano mayor, Juan Carlos Romero, también se basaba en los partes meteorológicos para anunciar la suspensión de la estación penitencia, aludiendo a que no se pueden tentar dos veces a la suerte, ya que el pasado año corrieron el riesgo de verse sorprendidos por la lluvia, que ya por la mañana les obligó a suspender el habitual sermón de las Siete Palabras con su imagen titular.

Tras anunciar la suspensión pidió a los hermanos participar en un vía crucis en el interior del templo, que dirigió su director espiritual y vicario de la merced, Pedro Rodríguez Molina.

SERVITAS

Era una tarde que daba lugar a la confusión y que al final resultó inédita en la iglesia de San Lorenzo. A la hora prevista para los preparativos de la salida de la Orden de Servitas, la nave central del templo presentaba una imagen más propia del Jueves Santo al estar ocupado los bancos por los nazarenos de la cofradía de Afligidos. Fue así porque esta hermandad decidió aprovechar el margen sin lluvia que se daba a media tarde para proceder al traslado de su único paso a la Catedral, donde ayer tomó parte en la Magna.

El objetivo inicial era que Afligidos desfilara dentro del cortejo de Servitas, llegando solamente hasta el primer templo de la ciudad. Pero los planes cambiaron en el momento que Servitas tenía decidido suspender su estación de penitencia por el riesgo de una lluvia que, como estaba previsto, apareció de forma importante en varios momentos de la noche y principio de la madrugada. El enorme paso de misterio aligeró el ritmo para realizar el recorrido en el menor tiempo posible y tratando de evitar un aguacero que el viento anunciaba especialmente al paso del cortejo por Libertad, donde unos nubarrones lejanos indicaban el camino que iba a tomar la borrasca hacia la capital gaditana. Después de un aciago Jueves Santo y Viernes Santo Madrugada, numeroso público se echó a la calle para ver un simple traslado que se recibía con los brazos abiertos. "Por fin una procesión", que dijo alguno.

Mientras tanto, en San Lorenzo se respiraba en su interior una segunda decepción consecutiva después de la sufrida en la Semana Santa de 2011. Como era de esperar, la junta de gobierno comunicó antes de las ocho de la tarde la decisión de no procesionar por la adversidad que ofrecían a esa hora de la tarde los últimos partes del tiempo. En el interior de la iglesia, ante cuyo altar mayor se encontraba dispuesto el hermoso paso de palio de María Santísima de los Dolores, se procedió al habitual rezo marcado por la tristeza de los presentes.

BUENA MUERTE

La previsión meteorológica era tan contundentemente negativa que la última cofradía del Viernes Santo ni siquiera esperó a que se acercara la hora de la salida. Antes de las ocho y media de la tarde, la junta de gobierno decidía no realizar la estación de penitencia.

Al igual que ocurriera el año pasado, el comportamiento de los hermanos y el acto de oración en el interior de San Agustín fue ejemplar. En el silencio absoluto, un emocionado hermano mayor -que dejará el cargo dentro de pocas semanas, pues ya ha cumplido su ciclo de ocho años- comunicaba la suspensión de la salida y su sustitución por el rezo de las Cinco Llagas. Una oración que estuvo intercalada por las interpretaciones de las capillas musicales y del conjunto vocal de la propia hermandad.

El acto finalizó con la intervención del agustino Morales, que también se mostró emocionado al hablar de la cofradía, y del director espiritual, Julián Fernández, que puso el punto y final a la segunda no estación de penitencia.

ECCE MATER TUA

Cuando Ecce Mater Tua decidió no salir, la lluvia ya había hecho su aparición pasadas las once y media. A pesar de ello, salvo su salida procesional, siguió con el mismo rito y celebró la hora sagrada en el interior de Santiago.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios