Sentencia

Sentenciados a sufrir por las calles mercedarias

  • Las cuadrillas dan un ejemplo de pundonor y sacrificio portando los dos grandes pasos

Salir en Sentencia, una tradición de abuelos a hijos y nietos. La iglesia de la Merced acogió ayer hasta tres generaciones en algunos casos, lo que demuestra que la tradición también es un conducto válido para llegar a la devoción por unas imágenes.

El milagro de Sentencia es mayúsculo. Sacar por la pequeña puerta del templo dos auténticos barcos tiene un mérito enorme. La responsabilidad de la junta de gobierno debe ser máxima para poner en manos de personas capacitadas la dirección de estos pasos. Francisco Gallardo y Manuel de la Jara demostraron estar a la altura en la maniobra de salida y en la comprometida bajada por la calle Merced.

La crisis del capirote pasó ayer de largo por este bello rincón de Santa María: 270 nazarenos que lucieron por última vez la túnica de raso. El cambio es más que necesario. Entre ellos, representación de La Sed (Siete Palabras), La Salle Mirandilla, la hermandad del Nazareno y la Esclavitud de la Merced. El concejal Santiago Posadas salió en la presidencia, mientras que su padre, hermano mayor del Nazareno, asistió a ver la salida.

Miguel Ángel Peñalver pidió "respeto" para la estación de penitencia antes de que el mayordomo diera la orden de abrir las puertas de la iglesia. Todo a su hora. Entonces ya estaba la Cruz de Guía y los monumentales faroles esperando para iniciar la procesión.

El misterio se preparó antes de alcanzar la calle. Para ello se desmontaron los respiraderos laterales -usando unos guantes los cargadores destinados a esa labor- y se quitó el remate del águila que va en el trono de Pilato. No faltó el rezo con el paso al hombro. Con la calma y la experiencia que atesora esta buena cuadrilla, el final fue feliz. Ante su templo, a colocar los ornamentos y a dar la primera levantá. Con la marcha Rosario, el dorado canasto se perdió por la empinada cuesta de Merced.

Quedaba el palio, la otra mitad de sufrimiento para que el milagro de salir fuera posible. Ganas en los rostros de algunos cargadores que el Lunes Santo sufrieron la suspensión del Prendimiento. Las ruedas hacen de hombros giratorios para que Buen Fin reciba a la ventosa tarde. "Arriba con Ella y muy despacito" por la cuesta de Merced en compañía de Madre de los Gitanos Coronada y Azahar de San Gonzalo. Aroma hispalense.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios