Las cinco cofradías de Santa Cruz tendrán que buscar una iglesia provisional
La Catedral Vieja cierra de manera definitiva tras repetirse estos días los problemas con las filtraciones en el interior del templo
Este miércoles hay prevista una reunión para buscar soluciones a la situación sobrevenida tras las obras de 2023 en las cubiertas
El peor escenario que se barruntaba tras las filtraciones de agua que estaban afectando al interior de la iglesia de Santa Cruz ha quedado confirmado. La Catedral Vieja ha cerrado sus puertas de manera definitiva. El culto en el templo más antiguo de Cádiz ha quedado suspendido. Ha sido este martes a última hora de la tarde cuando se confirmaba este extremo, después de que el párroco del templo, Rafael Fernández, procediera a trasladar al Santísimo a otra iglesia, la de la Merced.
Este hecho, la retirada del Santísimo, confirma el cese de la actividad cultual en un templo, Santa Cruz, donde las filtraciones han vuelto a aparecer en los últimos días, manteniéndose la gravedad de la situación que ya afecta a paramentos y otros elementos constructivos que empiezan a sufrir la acumulación de agua. Un problema que el Obispado señaló directamente en las obras que en el año 2023 se ejecutaron en las cubiertas del templo. "Un proyecto que ha resultado, lamentablemente, fallido", lamentaban desde Hospital de Mujeres en un comunicado emitido el pasado domingo.
Este escenario tiene una consecuencia que también se planteaba como posibilidad que ha quedado confirmada. Y es que las cinco cofradías que radican en el templo tendrán que salir de allí en los próximos días para mantener su actividad en otras iglesias. Una decisión que llega en plena antesala de la Cuaresma y con la Semana Santa a 74 días vista, lo que acorta los plazos que tienen por delante estas hermandades para encontrar un templo alternativo no ya donde trasladar sus imágenes titulares y celebrar cultos, sino desde donde poder realizar sus salidas procesionales el Martes (Sanidad), Miércoles (Las Aguas), Jueves (Medinaceli), Madrugada (Perdón) y Sábado Santo (Santo Entierro).
Conviene recordar que en el precedente más reciente que tiene Santa Cruz, en el año 2008 cuando el templo cerraba para ser restaurado y habilitado para las exposiciones de Andalucía Barroca que organizó la Junta de Andalucía, las cofradías se repartieron entre las iglesias de Santa María (donde fueron trasladadas las imágenes del Perdón y de Santo Entierro, aunque la salida procesional la haría el Perdón desde Catedral), San Francisco (Medinaceli) y San Juan de Dios (Sanidad, cuya salida en Semana Santa también sería desde Catedral). En aquellas fechas Las Aguas salía desde su antigua sede canónica, el Oratorio de San Felipe.
Precisamente para buscar solución a esta situación sobrevenida en estos últimos días, este miércoles hay convocada por la noche una reunión por parte del vicario general a la que asistirán el párroco de Santa Cruz, los hermanos mayores de esas cinco cofradías y el presidente del Consejo de Hermandades. Allí se planteará el negativo escenario y se plantearán las posibilidades y soluciones que puedan encontrarse para que el cierre de la Catedral Vieja afecte lo menos posible a las hermandades residentes.
En otro plano, tendrá el Obispado que buscar soluciones para la iglesia en sí, después de que señalara directamente a las obras de 2023 como causantes de unas filtraciones que antes de esa intervención en las cubiertas no existía. Una realidad que lleva a pensar en la necesidad de rehacer la obra prácticamente por completo, o al menos de realizar los estudios y peritajes que los técnicos puedan considerar oportunos a fin de localizar con exactitud el foco del problema que amenaza a este histórico edificio.
Todo ello con otra obra que está esperando su reactivación y que afecta a las cubiertas y paramentos de la nave lateral del Evangelio, que comenzó el pasado mes de noviembre pero el Ayuntamiento paralizó a los pocos días por unos problemas en la documentación que ya han quedado resueltos, pudiendo iniciar nuevamente los trabajos el Obispado cuando lo considere oportuno, teniendo en cuenta las circunstancias tan especiales que rodean ahora a la iglesia.
Lo que sí se ha producido ya es el peritaje de los daños que el agua ha causado en el interior de la iglesia. Imágenes, cuadros, bancos, sistemas de microfonía, electricidad, alfombras y otras piezas que han sufrido los efectos de las filtraciones y que ya han sido valoradas por el seguro de la Catedral Vieja.
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