Una puesta de sol en mitad de la Bahía, entre peces y ciudades

Rutas turísticas para el verano Disfrutar del anochecer en el mar

Una de las rutas turísticas que la oficina de turismo propone a los turistas e isleños es contemplar la puesta de sol dentro de una embarcación y en plena Bahía

1. Una familia madrileña disfruta del paseo en barco mientras realizan numerosas fotografías del paisaje 2. La embarcación a la salida de la ruta, con dirección a la puesta de sol en plena Bahía. 3. El buque escuela 'Juan Sebastián de Elcano' puede verse a la vuelta de la travesía ya con las luces encendidas. /Fotos: Elías Pimentel
María Esquivel / San Fernando

29 de agosto 2010 - 01:00

Cada persona tiene su forma de contemplar el ocaso. Hay quién se acerca a la playa a ver cómo, poco a poco, el sol se hunde en mitad del mar en busca del rayo verde, otros prefieren subirse a una azotea para inmortalizar un ocaso entre edificios. Sin embargo, hay quien entra a trabajar cuando el sol está en lo alto y cuando sale el cielo ya está iluminado por centenares de parpadeantes estrellas.

Durante este verano una de las rutas turísticas propuestas por el Ayuntamiento incluye poder tener una puesta de sol de las que sólo disfrutan los marineros. Se trata de un paseo en barco por la Bahía para ver, mientras que el sol se esconde, el Arsenal de La Carraca, el Elcano, Puerto Real con sus astilleros, La Isla y Cádiz con su puente Carranza. Es una travesía de aproximadamente una hora donde reina la tranquilidad y el reposo más absoluto que se pueda imaginar.

El barco inicia el viaje a las ocho y media de la tarde, aún con el sol elevado y el cielo y la mar teñidos de tomos amarillos, naranjas y rojos. El sonido del motor -que no es muy ruidoso- agita a los peces cercanos que saltan a la superficie como curiosos que quieren saber quién osa acabar con su tranquilidad.

La travesía pasa en un primer momento junto al Arsenal de La Carraca donde puede observarse cuál es el proceso de construcción de un barco, ya que en estos momentos son varios los navíos que se están realizando en Navantia. Según va comentando el guía esta parte de la travesía es la que más suele gustar a los niños, aunque más puede llegar a gustarles, también a los mayores, cuando el viaje va dejando a un lado La Carraca y a lo lejos comienza a verse el mascarón de proa del Juan Sebastián de Elcano, una dorada Minerva que se ha ganado a pulso ese lugar en el buque escuela ya que, según la mitología romana, era la diosa de la sabiduría y de las técnicas de guerra.

Junto al Elcano puede apreciarse la silueta de Puerto Real, pero el barco gira hacia su izquierda, o hacia babor que dirían los marineros, el camino sigue hacia el sol que a esas horas no es más que un disco anaranjado al que se puede mirar directamente sin quedar cegado al instante. Es una buena imagen que los turistas aprovechan para fotografiar al astro rey y al cielo que poco a poco va oscureciéndose.

Sobre las nueve el sol comienza a descender rápidamente sobre Cádiz, dejando en muy poco tiempo al cielo con tenues luces rojizas que se van haciendo violáceas hasta transformarse en la negrura azulada de la noche. Poco a poco van apareciendo luces en el horizonte, pero no se trata de estrellas sino de luces más terrenales. Los seres humanos no están hechos para la oscuridad, por lo que en cuanto tienen ocasión encienden la iluminación de calles y viviendas.

Con tan poca iluminación llega la hora de volver al puerto. En ese momento La Isla ofrece otra de sus imágenes únicas, la ciudad se encuentra ya bien iluminada, exceptuando las torres de la Casería, lo que les ofrece un aspecto que puede llegar a ser fantasmagórico.

El recorrido de una hora de duración resulta bastante relajado. El único ruido que se escucha es el motor de la embarcación, que en ciertos momentos se hace imperceptible. Las explicaciones que va realizando el encargado del barco resultan bastante instructivas, además de indicar a los turistas otras rutas que pueden resultar de su agrado. La única pega del viaje es que los móviles no se quedan sin cobertura y pueden ser capaces de acabar con el remanso de paz y tranquilidad que ofrece esta ruta del verano.

1 Comentario

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último