San Fernando

Los 'ojos' astronómicos

  • El director del Observatorio Fabra, Jorge Núñez ofrece una conferencia para San Romualdo sobre 'Los telescopios, colectores de radiación'

Jorge Núñez de Murga, director del Observatorio FABRA y catedrático de Astronomía de la Universidad de Barcelona. Jorge Núñez de Murga, director del Observatorio FABRA y catedrático de Astronomía de la Universidad de Barcelona.

Jorge Núñez de Murga, director del Observatorio FABRA y catedrático de Astronomía de la Universidad de Barcelona. / d.c.

"El telescopio es un ojo más grande". La afirmación de Jorge Núñez de Murga, catedrático de Astronomía de la Universidad de Barcelona y director del Observatorio Fabra, en la conferencia que ofreció para la Academia de San Romauldo, pretendía explicar de manera muy gráfica cómo funcionan estos instrumentos científicos, que en cierta forma copian al ojo humano. De hecho, el inicio de su intervención se centró en detallar sus partes y funcionamiento. "Tenemos un telescopio en cada ojo", abundó para recordar que los primeros pasos astronómicos se realizaron a través de la observación directa.

"Durante milenios se pudo conseguir grandes éxitos en navegación, en el establecimiento de los calendarios... Copérnico estableció el sistema heliocéntrico. Kepler fue capaz de expresar sus leyes basadas en observaciones visuales. Se podía llegar a la precisión sin telescopios", expuso ante un auditorio atento a sus explicaciones. Pero para llegar a más era necesario el telescopio, "un ojo más grande", que actúa como colector de luz. "Cuanto mayor es la apertura más entrada de luz se produce y mayor la sensibilidad y la resolución angular", apuntó. Al comparar el ojo con un telescopio de un metro de diámetro y un sistema que haga fotografías con una hora de exposición, "veremos que el telescopio puede observar objetos 864 millones de veces más débiles".

Núñez de Murga se extendió sobre los telescopios ópticos (que captan las longitudes de onda que llegan a nuestros ojos), refractores y reflectores; las técnicas de fabricación de algunos elementos y los límites que en algunos casos tienen; mencionó algunos de los principales ejemplares terrestres y se refirió a los satélites astronómicos (que trabajan más allá de la atmósfera). Los refractores, detalló, usan lentes para recolectar luz, con la desventaja de que éstas se deforman por su peso. Los reflectores utilizan espejos y están "libres de aberraciones relativamente". Sus técnicas de fabricación mejoran continuamente por lo que "no hay límites al tamaño de estos espejos, que se hacen ligeros y deformables para optimizar la calidad de la imagen"; e incluso que se componen por espejos que forman uno más grande -en forma de panal, que fue la solución para el telescopio Kek, ubicado en Mauna Kea (Hawai)-. El que usó Newton en 1672 fue el primero de este tipo. Otros ejemplos son el telescopio de 2,2 metros del Observatorio Calar Alto (Almería) o el más grande de Canarias (Roque de los Muchachos) de 10,4 metros.

Núñez de Murga se detuvo en el telescopio Fabra-ROA Montsec, la antigua cámara Baker Nunn del Observatorio de la Armada reconvertida que comparte este órgano con el observatorio catalán y que se usa para el seguimiento de basura espacial, el descubrimiento de esteroides peligrosos, para detectar planetas extrasolares... "Tiene lente y espejo", detalló, y se maneja desde La Isla y Barcelona, sin necesidad de personal de soporte en el lugar", precisó sobre este ejemplar robotizado, un proyecto que comandaba junto a Javier Montojo, el capitán de fragata que falleció en la Antártida en marzo.

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