Jornadas de Memoria Democrática Un 85% de episodios violentos

  • Juan Manuel Guijo explica algunos de los datos que se desprenden de los primeros análisis de los represaliados exhumados en San Fernando

Intervención en la fosa común del cementerio isleño. Intervención en la fosa común del cementerio isleño.

Intervención en la fosa común del cementerio isleño. / D.C. (San Fernando)

Queda mucho por excavar, más cuerpos que exhumar y bastante que analizar, pero de la intervención en el cementerio de San Fernando para sacar de las fosas comunes los restos de los represaliados del franquismo ya pueden ofrecerse datos preliminares, "pueden cambiar, aumentar, hay que confirmarlo". Entre ellos, el antropólogo forense Juan Manuel Guijo Mauri, que forma parte del equipo técnico de estos trabajos, señala que casi el 85% de los sujetos estudiados muestras evidencias de episodios violentos.

Según el gráfico que enseñó a los asistentes a su conferencia, Las pruebas criminales en las fosas de la represión franquista del cementerio de San Fernando, dentro de las Jornadas de Memoria Histórica de San Fernando –que celebra Amede–, casi el 60% presentan orificios de balas en el cráneo, con balística en el 20% de los casos. Casi el 40% sufrieron lesiones perimortem, en torno al 20% en el cráneo. "Muchos sujetos tenían varias fracturas. Muchos sujetos tenían varios disparos. Y hay que seguir analizando", apuntaba en su intervención Guijo Mauri.

Los primeros análisis realizados a los restos exhumados, ya de 60 personas –había confirmado el día antes el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Democrática (Amede) de San Fernando, Javier Pérez Guirao–, pendiente nueve, a la espera otros nueve por la cercanía de la manzana de nichos que debe afianzarse, confirman que los sujetos represaliados son todos hombres, entre 20 y 40 años en su mayoría. El mayor grupo se sitúa entre los 30 y 40 años, seguido de los de 20 a 30 años.

"Puede cambiar, y subir precisamente este segundo grupo", matizó el antropólogo forense. Acompañaba su ponencia con gráficos y muchas fotos, de las excavaciones en el camposanto isleño, pero también de otras fosas comunes andaluzas e incluso de enterramientos de otras épocas, para mostrar la similitud de comportamientos en el tratamiento de los cuerpos: amontonamientos de cadáveres, posiciones distorsionadas, atados –de lo que puso imágenes de enterramientos antiguos de esclavos para enseñar esa similitud–, arrojados, arrastrados, con casquillos para esconder la evidencias... "Es un plan preconcebido en la mente de los golpistas", dejó claro, para desechar la idea de la improvisación.

Otra cuestión que también se ha sacado de los primeros análisis de los cuerpos exhumados es su talla, y su comparación con los restos exhumados en la fosa común de Puerto Real. "En San Fernando son sujetos más altos", comentó el experto, que también saca estos datos en relación a las fosas rurales. "No sé si tiene que ver porque hubiera muchos militares", reconoció. La idea, planteó, es poder hacer un análisis comparativo. "Tenemos elementos de valor para hacer un retrato de la sociedad del año 36, su calidad de vida, el hambre que pasaban...", expuso.

Guijo destacó el trabajo desarrollado en el cementerio de San Fernando, de los voluntarios y del equipo profesional, por las dificultades sorteadas, por el cumplimiento exquisito de los protocolos para este tipo de actuaciones.

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