San Fernando

La empresa isleña que se adapta a los nuevos tiempos

  • La alcaldesa visita las instalaciones de El Siglo en el polígono de Puente de Hierro y destaca el trabajo de innovación y diversificación realizado

En medio de un tejido empresarial escaso como el que tiene San Fernando destacan aquellas empresas que han apostado por desarrollar su actividad en la ciudad, por confiar en este municipio. Una de ellas El Siglo se mantiene abierta tras 145 años, mostrando su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. Continúa con su tienda, ubicada en el centro de la ciudad, pero cuenta con un centro de trabajo, donde se encuentran los talleres, que está situado en uno de los polígonos industriales isleños: en una nave de Puente de Hierro. "Este polígono no ha tenido actividad desde que fue construido y esta empresa ha querido precisamente venir aquí. Pero destaca algo que he repetido en otras ocasiones, la importancia que tiene la ubicación de una empresa respecto a la sinergia que pueda generar alrededor, con las relaciones comerciales que realiza. Se dedica a confeccionar uniformes para la Armada y estamos cerca de población militar. Pero además colaboran con intercambio de conocimientos con Sistema Faba y ahí cerca está Navantia", comentó la alcaldesa, Patricia Cavada, que visitó las instalaciones.

La regidora conoció ayer de cerca la actividad de El Siglo. En una sala expositiva observó algunos de los efectos militares y para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que producen. Juan Conforto daba detalles de algunas de las prendas exhibidas, especialmente del trabajo de investigación e innovación que realizan para conseguir los mejores productos. "Atendemos las demandas del mercado, donde la globalización nos obliga a aportar un valor añadido al cliente, que es dar algo que no puede competir con el precio puro y duro. Por eso hemos seguido la línea de desarrollar productos, nuevos, técnicos, incluido tejidos, que vayan más allá de lo que están usando ahora mismo los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ejércitos, policías. Son prendas con altas prestaciones que nos sitúan en una posición de ventaja con respecto a otros competidores", exponía este reponsable de la empresa, al que acompañaban los otros socios, sus hermanos Ramón y Emilio. Monos de vuelo, de salto o de trabajo, prendas mimetizadas, uniformes de faena ignífugos, pantalones de faena o camisas de trabajo son algunas de las confecciones. Como ejemplo en la exposición tenían camisetas térmicas o uniformes de tejidos ligeros y frescos que dan mayores prestaciones en momentos de formación a pleno sol y que además no se arrugan.

El principal cliente de El Siglo es la administración, para el suministro a la Armada y los Cuerpos de Seguridad de estas prendas y otros productos -que también fabrican- de protección, como chalecos con sistema de flotabilidad, antibalas o cinturones tácticos porta material. Sin embargo, la empresa ha abierto mercado y trabaja también para cuerpos extranjeros. "Con Suiza hemos trabajado el tema de protección balística", comenta, tanto para su Policía como para sus paramédicos. Para el ejército austriaco hicieron correajes. "Con Angola y Brasil nos centramos en temas de uniformidad", añade. Además, distribuyen productos de empresas especializadas.

La fluctuabilidad de los contratos no ha impedido, dejaron claro, que mantuvieran la estructura de la empresa. "No ha sido: no tengo contrato pues desmántelo. Aquí hay gente que lleva toda la vida trabajando con nosotros", defiende. En taller, concretamente, trabaja un total de 20 personas, entre responsables, costureras y operarios. En oficina hay cuatro o cinco personas. A eso se une quienes atienden la tienda, que se conserva porque es el buque insignia, reconvertida en un comercio de textil de caballero.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios