La construcción de la nueva parroquia de la Oliva está a la espera de su financiación

La estructura de la actual iglesia empieza a debilitarse y su aforo se queda pequeño para acoger a los vecinos de la zona

Actual iglesia de la Oliva, situada en la barriada de Camposoto.
Actual iglesia de la Oliva, situada en la barriada de Camposoto.
María Gómez / San Fernando

12 de septiembre 2008 - 01:00

En Camposoto la construcción de viviendas se expande como la pólvora y los vecinos de la zona necesitan disponer de unos servicios, que en algunos casos resultan escasos, para la incipiente crecida del número de habitantes que se ha trasladado a vivir a esta parte de la ciudad, hace años casi deshabitada. Ante esta situación, hace dos años la Diócesis de Cádiz y Ceuta tomó la decisión de desligar la capilla de la Oliva de la parroquia del Buen Pastor, de la que dependía, con la construcción de un nuevo templo que acoja a más de 300 personas.

Aunque las obras estaban previstas que comenzasen a finales del pasado año, José Luis Caburrasi, párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Oliva, y sus feligreses todavía se encuentran a la espera de conseguir la financiación necesaria para empezar el proyecto, un millón y medio de euros. Además según afirma Caburrasi, en noviembre los arquitectos que actualmente trabajan en el trazado de la iglesia entregarán el proyecto de ejecución. Éste se encuentra planeado sobre un solar de 2.000 metros cuadrados. Alrededor del patio central del templo se repartirán varias aulas de catequesis, Cáritas parroquial, talleres, despacho de atención del párroco, archivo, salón de actos y reuniones y una vivienda para el párroco.

La parroquia de la Oliva cuenta con 21 años de vida y su estructura empieza a evidenciar el paso de los años. Mientras el sol brilla no hay problema, pero cuando azota la lluvia el templo sufre numerosas goteras en el techo que inundan toda la planta de la iglesia. Además el espacio es insuficiente para acoger las actividades que organiza esta comunidad.

A pesar del retraso de las obras Caburrasi se encuentra inmerso en la programación de las nuevas actividades que se desarrollarán en el presente curso religioso. Los medios con los que cuenta este sacerdote son escasos, pero las ganas de avanzar ilimitadas. Las instalaciones del templo apenas cuentan con un espacio adecuado para impartir las catequesis, que se realizan en una sala a la entrada de la iglesia, y los bancos en numerosas ocasiones se quedan cortos para las días de oración.

La necesidad de reformas se encuentra tanto en el exterior como en el interior porque la falta de instalaciones limita las actividades que se desarrollan en la iglesia, como las jornadas de nuevos grupos de postcomunión y de adultos, el número de grupos de catequesis e incluso las misas.

Otros detalles de menor importancia, pero sin duda curiosos, con los que contará el jardín de la parroquia son la plantación de dos injertos de olivo de más de 2.000 años de antigüedad del que fue el Monte de los Olivos y la colocación de una piedra de 13 kilos y medio originaria de la ciudad de Jerusalén.

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