La apuesta del Wenceslao por las altas capacidades

San Fernando

El instituto, que se ha convertido en centro amigo de la Asuc, trata las buenas prácticas educativas con el alumnado de AACCII en una jornada

Taller impartido por alumnos del instituto Wenceslao a otros compañeros durante la jornada.
Taller impartido por alumnos del instituto Wenceslao a otros compañeros durante la jornada. / Ies Wenceslao Benítez
Amaya Lanceta

San fernando, 21 de mayo 2018 - 06:51

El instituto Wenceslao Benítez quiere ser un centro inclusivo lo que implica atender a todas las realidades educativas de sus alumnos, también el de altas capacidades intelectuales lo que ha llevado su profesorado a formarse. "Aunque se les da una respuesta a estos alumnos -en el instituto están censados unos 13-, queríamos mejorarla", explica Manuela Núñez, orientadora del Wenceslao. El jueves era nombrado centro amigo por la Asociación de Superdotados de Cádiz (Asuc) en el desarrollado de la jornada Buenas Prácticas Educativas con el Alumnado de AACCII.

"El objetivo es dar una respuesta a estos alumnos, ser centro de acogida para ellos", explica Núñez, que defiende que una respuesta a sus necesidades y la formación que eso implica también ayuda al resto del alumnado. Ese trabajo con ellos contempla la puesta en marcha de proyectos. Es el caso de la Feria de la Ciencia en la que participaron todos los alumnos de segundo de Secundaria. "¿Sabes cuánto les ha subido eso la autoestima?", advierte. Paralelamente, además, se hizo el programa Educabe, también vinculado a la ciencia, al estudio del litoral. "¿Se ha mejorado el desarrollo de los talentos de los alumnos de altas capacidades? Sí. ¿Se ha potenciado a otros alumnos, también a quienes tienen dificultades? Desde luego. Pero no sólo ayuda al desarrollo curricular, sino además al desarrollo emocional. Los alumnos vienen con otra filosofía porque se sienten útiles, porque ven que son capaces de hacer cosas", expone Manuela, que asume que para ello "hay que saber desarrollar y planificar este tipo de actuaciones", apuntando a la importancia de esos conocimientos concretos que los docentes requieren y que en la mayoría de las ocasiones adquieren con sus medios y tiempo.

Estos proyectos son transversales a la jornada de buenas prácticas. Sin ellos, se reconoce desde el centro, las pretensiones quedarían incompletas. En esta cita -para los alumnos, docentes de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, también de universidad; padres y madres y estudiantes universitarios- se pretendía conocer la evolución en la provincia de la detección de alumnos con altas capacidades. Carmen Cordero, orientadora especialista en el Equipo Técnico Provincial, ofreció una ponencia sobre ello. "Los padres están ahora en el inicio, como cuando se empezó a hablar de Educación Especial y del derecho de esos niños", señala la orientadora del Wenceslao, que insiste en que los esfuerzos por tratar las altas capacidades no implican quitar derechos a otros alumnos, sino "ofrecerles la educación de más calidad posible". En esa respuesta adecuada a los alumnos están, afirma, "todos". También el mundo universitario. Por eso participaron en las ponencias Pedro Ramiro, profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de Cádiz, que lleva años dedicado a la evaluación de este tipo de alumno; y la piscóloga Rosario Carreras, tambien profesora de la misma facultad, y que estaba en calidad de madre de dos hijos diagnosticados.

No quisieron dejar pasar la oportunidad de saber qué se hace en San Fernando, por eso estuvieron Isabel Olmedo y Santiago Padilla del colegio Almirante Laulhé; y Carlos Hidalgo del IES La Bahía. "Desde la experiencia de otros docentes, de lo que les ha servido y lo que no ha funcionado, los profesores se reciclan", destaca Manuela Núñez. Los alumnos del centro también tenían cabida en esta jornada. Para ellos estaban destinados los dos talleres programados. Uno, denominado Estrella Errante lo impartía el docente jubilado Antonio Carmona, profesor asociado de Astronomía de la Universidad de Cádiz y profesor el IES Isla de León. Del segundo, de Física y Química, se encargaron varios estudiantes del Wenceslao, alguno de altas capacidades, y se centró en mostrar que en la escuela se enseñan cosas divertidas y útiles.

El orientador Jesús García Gallardo, del colegio Jesús-María La Asunsión de Jerez, desarrolló la ponencia Una propuesta inclusiva de atención al alumnado con AACCII, "sobre la inclusión de todos los alumnos", reiteraba Núñez por ser uno de los principios que rige esta apuesta del instituto.

Antes de la clausura del evento -posible por la implicación de la dirección, el claustro y la Ampa, que ha colaborado económicamente- el catedrático de Ingeniería Química Manuel Galán exponía su experiencia como mentor. "La mentorización es un programa extracurricular para alumnos con necesidades educativas especiales de Secundaria y Bachillerato", aclaraba Manuela, que añade que algunos estudiantes del centro han asistido a distintos talleres, según sus intereses: oceanografía, anatomía aplicada o literatura creativa.

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