La Ronda, alternativa para el tranvía menos agresiva

Emproa y Casco Histórico presentaron ayer un informe sobre los inconvenientes del nuevo medio de transporte y afirmaron que el proyecto actual no es legal

Asistentes ayer a la presentación del proyecto alternativo del tranvía por la Ronda del Estero.
Asistentes ayer a la presentación del proyecto alternativo del tranvía por la Ronda del Estero.
A.r. / San Fernando

20 de mayo 2009 - 01:00

Hay zonas de la calle Real por las que el tranvía pasará a menos de cuatro metros de distancia. Pero además, el nuevo medio de transporte interurbano -y las obras que se están llevando a cabo en el centro de la ciudad- chocan con varios BIC (Bien de Interés Cultural) como el Ayuntamiento y su entorno, la plaza del Rey, la Iglesia Mayor y sus proximidades o el Sitio Historico del Puente Zuazo y sus fortificaciones anejas. Hay una agresión contra elementos patrimoniales protegidos por ley. Así, al menos, lo entienden los asesores legales y urbanísticos de los dos colectivos antitranvía, la asociación de vecinos del Casco Histórico y Emproa (Empresarios y Profesionales Asociados), que consideran que el proyecto que se está desarrollando no es conforme a derecho.

Por ello, ayer, en la céntrica cafetería La Mallorquina, ambas entidades dieron a conocer el informe técnico sobre los inconvenientes del tren-tranvía y su alternativa a la travesía por la calle Real, un documento que presentaron sus autores, el abogado Antonio Pérez Marín y el arquitecto Gonzalo Díaz-Recasens, ambos especializados en temas urbanísticos.

La alternativa propuesta por Casco Histórico y Emproa pasa, evidentemente, por la Ronda del Estero y todo el borde de marismas. A juicio de Díaz-Recansens, reconducir el trazado del tranvía hacia esta zona de la ciudad supondría una posibilidad única de abordar un proyecto de urbanización de toda esa nueva franja urbana y de impulsar el borde de marismas que rodea a San Fernando. La idea pasa por reconducir el trazado desde el acceso de la ciudad por la carretera de Camposoto o, incluso, para aprovechar algunos tramos ejecutados, desde la avenida Constitución, para dejar libre la calle Real. El tranvía, asegura, supondría mucha carga para la arteria principal de la ciudad. Sin embargo, por la Ronda -y garantizando el acceso a Real a través de vías transversales peatonales y a una distancia no superior a 400 metros- eliminaría los problemas que causa a la arteria principal y favorecería también al comercio y a la actividad económica. Habría incluso, a su juicio, más actividad y más vitalidad en la columna vertebral de La Isla.

Pero, ¿es posible parar las obras del tranvía? Sobre los aspectos legales también se insistió ayer para redundar en el propósito de interponer un contencioso que frene las obras. Eso sí, una vez agotados todos los plazos y tiempos de la vía administrativa, en la que están inmersos desde hace ya varios meses. "No hay garantías de éxito pero eso no quiere decir que no haya base", explicó el responsable del bufete Pérez-Marín.

La solicitud de la paralización de las obras como medida cautelar puede implicar, si el juez la considera, la aportación de una cantidad económica en concepto de garantía. Llegado el caso, se explicó, habría que valorar si la cuantía está al alcance del bolsillo de los dos colectivos ciudadanos. El recurso, no obstante, puede continuar su marcha con independencia de que las obras se paralicen o no como medida cautelar. Puede incluso llegar el caso de que las obras hayan terminado cuando concluya el recurso, como el propio abogado comentó ayer al medio centenar de ciudadanos interesados que asistió a la presentación del proyecto alternativo.

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