Primer día de rebajas en Bahía Sur con tranquilidad aunque de venta constante
El goteo de clientes en las tiendas fue continuo todo el día, aunque no se vivió la aglomeración de años anteriores
Los pasillos estaban tranquilos. Nada que ver con otras épocas cuando la aglomeración impide el tránsito sin obstáculos de los clientes. En el interior de las tiendas se percibía un ajetreo mayor que el de un día cualquiera, pero sin agobios. Sin estrés. El centro comercial Bahía Sur vivió ayer las primeras horas de rebajas oficiales -algún establecimiento se había adelantado al 1 de julio, como suele ser tradicional en su planificación-. Y pasó la primera jornada sin excesos. Habrá que esperar los datos de estos primeros días, pero la estampa de ayer era de calma. Se podría decir, sin prisas, pero sin pausa.
Las compras eran continuas, eso sí, y quienes paseaban entre tienda y tienda acarreaban en sus manos bolsas. En otras ocasiones, a pesar del gran número de personas que circulan por el centro comercial, muchos habían sólo mirado descartando la compra. En esta ocasión, pocos había que no sucumbieran a la bajada de los precios. Los porcentajes de ahorro variaban desde un 20% -lo que más en muchos sitios- hasta el 50% en otros, incluso en algunos casos se anunciaba en los carteles hasta el 70%.
No se observaban las interminables colas de otros años. Ni en caja para pagar, aunque las dependientas -son en su mayoría mujeres- no tenían un segundo de descanso para atender al personal. Ni en los probadores. Algunas personas optaban por probarse las prendas en la misma tienda, pasando de la mínima intimidad que aporta la portezuela o cortinilla de turno para quedar expuesto al espejo con el pantalón, la camiseta, la falda o el bañador escogido. Y eso que el tiempo de espera antes de entrar era mínimo. Aún así fueron necesarias muchas manos ayer para recolocar la ropa en perchas y percheros antes de devolverla al rincón de la tienda establecido, ya lista para otros clientes.
Por lo demás, volvieron a producirse las mismas imágenes de siempre: escaparates con cartelería grande recordando las rebajas, ya sin maniquíes y ropas en muchos de ellos; la mezcla de ropa rebajada con productos de nueva temporada y, por supuesto, la seguridad reforzada ante el incremento de personas.
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