Un trabajo que humaniza a los represaliados

Exhumaciones de represaliados del franquismo en San Fernando

Amede paraliza las excavaciones en el cementerio isleño, donde han sacado ya restos de 106 individuos y diversos objetos personales

Caja con el número 106, el total de cuerpos de represaliados exhumados en el cementerio isleño hasta la fecha.
Caja con el número 106, el total de cuerpos de represaliados exhumados en el cementerio isleño hasta la fecha. / Román Ríos

San Fernando/Unas gafas, minas de lápices, una petaca de tabaco, medallas o hasta una chaqueta militar son algunos de los objetos personales que se han rescatado de las fosas comunes del cementerio de San Fernando, donde se realiza una intervención para la exhumación de los cuerpos de los represaliados del franquismo. Su descubrimiento tiene una doble vertiente: por un lado, ayuda a la identificación presuntiva; por otro, "humaniza más a los represaliados. Sus cuerpos están ahí con las últimas pertenencias que llevaban encima cuando fueron asesinados".

Habla el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Democrática de San Fernando (Amede), Javier Pérez Guirao, que forma parte del equipo técnico que desarrolla las excavaciones. O las desarrollaba hasta ahora. Los trabajos están paralizados, informó la asociación hace unos días, por falta de financiación. “Durante este último año hemos estado trabajando con la única aportación económica de la Diputación Provincial, 15.000 euros que se quedan en 12.300 euros”, detalla. Una cantidad a todas luces insuficiente. Sin un aumento de las cantidades para el próximo año, o la subvención que siguen esperando del Ayuntamiento no pueden arriesgarse, insisten, en retomar los trabajos en otra fosa.

Acaban de culminar la actuación en la fosa 5, situada en el sector B. De este punto, en el que se ha excavado hasta una profundidad de 3,60 metros, se han sacado restos óseos de 66 represaliados. Ahora descansan –a la espera de realizar los estudios y análisis de identificación– en la sala de autopsias del camposanto isleño, cedida a Amede como sala para los estudios antropológicos, aunque se ha quedado pequeña, de ahí que se pida un nuevo espacio al equipo de gobierno de San Fernando.

Allí sobre repisas colgadas en todas las paredes y dentro de cajones identificados con un número se guardan los huesos, tanto de aquellos que finalmente se han confirmado como fusilados –por las evidencias de violencia en las osamentas– como los que finalmente se han descartado como tales y que corresponden a personas enterradas en las fosas durante epidemias o por falta de recursos económicos. Estos llegan a los 122, frente a los 106 represaliados que han sido exhumados. Porque del sector A de las excavaciones se sacaron restos de 40 personas. A ello se suman los objetos personales que se han sacado a lo largo de los trabajos, entre ellos una chaqueta militar de la que ha quedado la tela fragmentada pero también la botonadura doble (en la que se aprecia el dibujo de unas anclas).

Restos de una chaqueta militar, donde se aprecian los botones, recuperada en las excavaciones  del cementerio de San Fernando.
Restos de una chaqueta militar, donde se aprecian los botones, recuperada en las excavaciones del cementerio de San Fernando. / Román Ríos

"En ese sector A las fosas están cubiertas con plásticos", comenta Pérez Guirao. En la fosa 2 de esa zona están localizados otros nueve cuerpos más, que no han podido ser recuperado al introducirse el área de enterramientos bajo las cuartelas de nichos cercanas y ser bastante débiles las estructuras. Desde Amede se recuerda que están pendientes de un estudio geotécnico, y actuaciones para la estabilización del terreno, al que se comprometió el Ayuntamiento isleño.

Mientras tanto, el proceso para la identificación de los cuerpos va con retraso, tal y como reconoce la entidad. Se han tomado muestras de ADN a los familiares que son de fuera de San Fernando, y también a los más mayores de la localidad. Del resto se recogerán próximamente. "Las muestras de los restos óseos para enviarlas a Granada no se han hecho. La idea siempre ha sido acabar con el estudio completo de los restos para hacer una identificación presuntiva, porque no se enviaría una muestra para cotejar con todas las de familiares, sino que se intentaría acotar al máximo. Al ser una fosa tan masiva y con tantas dificultades se ha retrasado todo el proceso", explica el presidente de Amede.

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