San Fernando

Encuentro entre generaciones

  • Los residentes de Cruz Roja disfrutan de la visita de estudiantes del instituto Sancti Petri, que preguntaron a los abuelos por sus vidas

Los alumnos del Sancti Petri hablando con los usuarios de la residencia de Cruz Roja. Los alumnos del Sancti Petri hablando con los usuarios de la residencia de Cruz Roja.

Los alumnos del Sancti Petri hablando con los usuarios de la residencia de Cruz Roja. / d.c.

"El contacto social es importante. Vienen familiares, pero su círculo social se ha reducido. Han ido perdiendo contactos". La socialización es uno de los beneficios que aportan los encuentros intergeneracionales que protagonizan usuarios de la residencia de mayores de la Cruz Roja y alumnos del instituto Sancti Petri desde hace un tiempo.

En otras visitas los estudiantes y los abuelos habían realizado distintas actividades, como pintar murales; esta vez, los jóvenes llevaban una serie preguntas para conocer las respuestas de los mayores. "Preguntan sin han ido al colegio, a qué jugaban", comenta la psicóloga de la residencia, Elena Rosso, sobre esta actividad que coordina el departamento de terapias. Cuatro terapeutas estaban pendientes de cada una de las mesas donde se desarrolla este encuentro. Según Rosa Sabaté, que formaba parte de la expedición del Sancti Petri además de un compañero que se encargará del sonido de la actuación posterior y de la profesora que da la asignatura de psicología-, la relación de preguntas estaba elaborada por las alumnas para poder hacer un trabajo sobre cómo afecta a los mayores las visitas, cómo influye en su carácter. Otras se incluyeron como una forma de romper el hielo.

Los abuelos que participan no tienen deterioro cognitivo, y si lo tienen es leve. "Alguno puede tener demencia tipo alzheimer, pero en fases iniciales, en las que tienen bien conservada la memoria retrógrada. "Pueden hablar de su infancia, de su juventud, sin problema", detalla Rosso. En el caso de los estudiantes son del grupo de compañeros ayudantes de cada clase, una figura que funciona en el instituto desde hace 15 años. "Los elige cada clase como ayudantes para la convivencia, para resolver problemas. Cada 15 días me reúno con ellos para ver cómo van las cosas, si hay algún alumno no integrado, si hay algún conflicto", explica la profesora. En total han estado con los abuelos 18 alumnos, además de los seis de segundo de Bachillerato que se han sumado a la actividad, tres de ellos las alumnas que aprovecharán las respuestas para su trabajo de la asignatura de psicología. Ellas se han encargado de vigilar que se realizan las preguntas.

Aparte del contacto social que se produce en estas iniciativas, los usuarios de la residencia se benefician por el aumento de la autoestima. "Se sienten valorados, que han sido y son valiosos, que pueden compartir y se les escucha", expone la psicóloga del centro asistencial, que destaca la ventaja de los adolescentes frente a los adultos en este tipo de encuentros: la naturalidad con la que se implican. Por su parte, "a los abuelos les encantan los niños y los adolescentes", matiza.

Tras esta primera parte, todos los usuarios de Cruz Roja disfrutaron de la actuación de dos alumnas que interpretaron Imagine, una cantando y la otra tocando el teclado. Además, el grupo interpretó con lenguaje de signos la canción No dudaría, de Antonio Flores.

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