Covid-19

Comercio y hosteleros abren en San Fernando: "Se cachondean de nosotros"

  • En torno al 85% de los establecimientos de hostelería no ha podido abrir 

  • Los hosteleros se quejan de la falta de tiempo para acondicionar y proveer los negocios

El bar El 44 de la Plaza del Rey, cerrado. El bar El 44 de la Plaza del Rey, cerrado.

El bar El 44 de la Plaza del Rey, cerrado. / Sonia Ramos

San Fernando se ha despertado hoy viernes con su comercio no esencial abierto. También podía hacerlo la hostelería, pero buena parte de los negocios no han recuperado su actividad. La queja es evidente: no han tenido tiempo para tener el establecimiento preparado, organizar al personal y disponer del género necesario por el adelanto de un día y sin previsión de la eliminación de las restricciones más duras. "Es un nuevo maltrato a la hostelería".

Un paseo por algunas zonas de La Isla refleja estas quejas de los hosteleros que se traducen en locales cerrados, con las terrazas aún recogidas o con algunos trabajadores haciendo preparativos para la tarde o ya para mañana sábado. El quiosco bar del Parque del Oeste está cerrado, a pocos metros sin embargo el bar Los Lunares, como otros de La Ardila, tienen sus puertas abiertas. En Hornos Púnicos y León Herrero La Gallega ha empezado la actividad, al contrario que El 44, el bar Lola, Cho.Ca.Te sin la terraza puesta, el Embrujo Gallego. El Bodegón Andalucía permanece cerrado esta mañana, igual que el Rincón de Santi. Si se avanza por Arenal el bar El Parque tampoco atiende a ningún cliente y el quiosco del parque Almirante Laulhé se prepara y más tarde ya tendrá mesas ocupadas en el exterior. 

Por el centro de la ciudad, el panorama es muy similar, muchos hosteleros no estaban preparados para abrir y los establecimientos están cerrados. La Asociación Isleño de Hostelería y Turismo (Asihtur) estima que en torno al 85% de sus asociados han optado por trabajar hoy para poder dar servicio mañana sábado. Su presidente, Antonio V. Páez, advertía el jueves de la falta de previsión con la que la Junta había adoptado la medida y no ocultaba su malestar.

Preparativos en la Tapería De Javier. Preparativos en la Tapería De Javier.

Preparativos en la Tapería De Javier. / Sonia Ramos

Tampoco lo ha hecho hoy Javier González, de Hisafe, la sección de hostelería de la Asociación de Comerciantes de San Fernando (Acosafe). "No es coherente", lamenta. No se puede comunicar una decisión de este calibre tan tarde, porque hay que avisar con tiempo a los trabajadores que están en casa, hay que tratar con los distribuidores. "Nos hemos dado una paliza para limpiar y poder abrir", dice sobre la Tapería De Javier. En su caso, al tener activo el servicio a domicilio ha sido más fácil, y de hecho mantendrá esa carta para hacer algo de venta. "Hay que hacer los horarios para el personal, preparar la cocina y el local, contar con el género necesario, avisar a los proveedores, que el asesor haga los trámites para sacar a los trabajadores que estén en ERTE. No se puede hacer con esta falta de previsión", insiste.

Otro hostelero, que prefiere no dar su nombre, es el fiel reflejo de esas palabras. Tiene su negocio cerrado, mientras dentro trabaja para dejarlo limpio. "Es limpiar sobre limpio, que fue como dejamos el negocio, pero ha estado sin actividad más de dos semanas y hay que prepararlo", comenta. En su opinión, la gestión de la Junta es "un nuevo maltrato". "No sé cómo alguien puede estar contento. Es como un ¡Venga, chavales, a trabajar!, y no es serio. Se cachondean de nosotros", considera. 

En la plaza del Rey El 44 está cerrado. Dos trabajadores se afanan en limpiar la terraza, aún recogida. "Abriremos mañana", señala Domingo, que continúa la faena porque después de tantos días cerrados tienen que desinfectar la zona. Al otro lado de la plaza la Gran Vía tiene toda la terraza llena. "Se dejó limpio todo para una apertura rápida", apunta uno de los camareros. 

Distribuidores de bebida llevan los encargos a los negocios de hostelería. Distribuidores de bebida llevan los encargos a los negocios de hostelería.

Distribuidores de bebida llevan los encargos a los negocios de hostelería. / Sonia Ramos

El mantenimiento de la actividad, con los tele desayunos, ha hecho posible que Las Cositas Buenas de Galea estuviera provisto para abrir pronto en la mañana. Eso sí, ayer tras conocer la noticia tuvieron que acudir para poner a punto el establecimiento que acaban de pintar. Era una tarea que pretendían hacer hoy y que tuvieron que adelantar. "Como había pocos abiertos temprano ha sido una locura. No hemos dado abasto", cuenta José Antonio Galea.

Desde este negocio recuerdan a los ciudadanos que deben cumplir las medidas sanitarias: solo cuatro sentados por mesa, prohibición de fumar y con la mascarilla cuando no se consuma, además de esperar el turno y sobre todo que la mesa esté limpia para ocuparla. "Algunos clientes se molestan si se lo dices, y al final tienes que enfadarte", se queja. Domingo, de El 44, asegura que las peticiones al cliente para que cumpla son constantes, "y muchos se cabrean cuando les dices que no pueden sentarse cinco en una misma mesa". 

"Es como un '¡Venga, chavales, a trabajar!', y no es serio. Se cachondean de nosotros"

"Hoy ha entrado un cliente y me ha preguntado si podía fumar en el local. No entiendo nada", desvela David Muñoz, de Greesh, que abrió en la calle San Rafael ya en plena pandemia. Con la terraza acondicionada para las limitaciones y el interior las mesas que pueden usarse, en estas semanas han servido a domicilio. Por eso y porque trabajan mucho con productos de frutería y panadería han podido retomar la actividad ya. "No hemos tenido problemas de distribución", afirma aunque sabe que muchos compañeros no estaban en la misma situación. Ha sufrido los problemas que ha acarreado la pandemia: uno de los otros dos negocios que gestiona cierra, ha sido imposible mantenerlo. 

Junto a él, el Bongout está cerrado, a pocos metros el bar Facio no ha podido atender a mucha clientela al estropearse la máquina del café, "después de tantos días sin uso...", se quejan; pero también el tirador de la cerveza. Quienes se sientan en la terraza consumen bebidas de lata o botellín.

Un negocio de zapatería abierto en las calles comerciales de San Fernando. Un negocio de zapatería abierto en las calles comerciales de San Fernando.

Un negocio de zapatería abierto en las calles comerciales de San Fernando. / Sonia Ramos

Más facilidad han tenido los comercios cerrados casi tres semanas de textil, cosmética, joyerías, juguetes o complementos, que en algunos pasos ponían a punto el local o los escaparates con sus puertas ya abiertas al público.

Mañana sábado se espera que buena parte de la hostelería ya esté abierta, siempre con las medidas de protección necesarias y que marcan las autoridades. Lo repiten constantemente tanto Asihtur, como Acosafe. "Si las cosas no se hacen bien los datos podrían empeorar y volver al cierre. Nadie quiere eso".

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