El parqué
Rebote generalizado
Agentes de la Policía Local de Puerto Real identificaron en la mañana del pasado miércoles, a un hombre, vecino de la provincia de Cáceres, que estaba intentando captar en Puerto Real a víctimas del conocido como timo del 'tocomocho'. Por más antigua que sea esta estafa, sigue siendo una práctica delictiva recurrente, principalmente entre las personas mayores. De hecho, fue precisamente una mujer de avanzada edad de Puerto Real la que contactó con la Policía Local para alertar de que ella misma había sido objetivo del intento de timo por parte de los presuntos estafadores.
Gracias a la intervención de los agentes de Policía Local, se logró identificar a uno de los dos presuntos estafadores, que portaba varios billetes envueltos en libretas formando fajos y gran cantidad de billetes de curso legal. A esta persona, además, le constaban múltiples antecedentes por hechos similares, por lo que fue puesta a disposición judicial. Desde la Policía Local del municipio se ha agradecido, una vez más, la colaboración ciudadana.
El “tocomocho” es una estafa organizada y muy modulada que se comete en vía pública y en domicilios, aprovechando la distracción, la confianza o la vulnerabilidad cognitiva de la víctima. Aunque existen variaciones, se trata siempre de una trama en la que intervienen varios integrantes que simulan distintos papeles (la persona “torpe” o aparentemente desvalida, el “gancho” y otros colaboradores) con el objetivo de conseguir que la víctima entregue objetos de valor y/o de forma voluntaria.
Aunque existen distintas modalidades, lo más frecuentes es que un supuesto joven con problemas aparentes (o que finge padecerlos) aborda a la víctima en la calle mostrando billetes o décimos de lotería supuestamente premiados. Aparece entonces una segunda persona (el gancho) que, valida la historia, sugiere repartir el premio y persuade a la víctima para que aporte dinero o joyas como garantía. A menudo convencen a la víctima para subir a un vehículo y acompañarle al banco o al domicilio, donde extrae efectivo y entrega objetos de valor. Entre los dos hacen creer a la víctima que el dinero se puede repartir, pero que tiene que demostrar una confianza para ayudar al joven, creyendo que recibirá algo a cambio de sus joyas y dinero.
Temas relacionados
También te puede interesar
Lo último
1 Comentario