Atrapada por la burocracia incluso después de morir: “Llevamos 45 días esperando para poder incinerar a nuestra amiga”
Milagros De la Cruz falleció en el Hospital de Puerto Real el pasado 4 de diciembre. Murió sin familia ni seguro de decesos y sus amigos no han podido recuperar el cuerpo para incinerarla, como era su deseo
Puerto Real tendrá un nuevo Parque de Bomberos en El Almendral
Afrontar la muerte siempre es doloroso. Perder a un ser querido, es uno de los momentos más complicados a los que tenemos que enfrentarnos y en demasiadas ocasiones viene acompañado de un proceso burocrático en el instante más inapropiado. Son gestiones que habitualmente asumen los servicios funerarios y seguros de decesos de cada persona, que manejan protocolos y ayudan a hacer el momento más llevadero, si es que es posible.
Sin embargo, a veces la situación es más complicada y resulta imposible. Lo sabe bien Pilar Gordillo, una vecina de El Puerto de Santa María que el pasado mes de diciembre perdió a su amiga, Isabel de los Milagros De la Cruz. Esta falleció a los 62 años en el Hospital Universitario de Puerto Real, a consecuencia de una larga y complicada enfermedad.
MIla, como la conocían los más allegados, se marchó sin seguro de decesos (lo tuvo hasta 2013) ni familiares cercanos, pero con un grupo de amigos que sí la acompañaron hasta sus últimos momentos. El problema que se han encontrado estos es que, al no ser familiares directos de ella, no tienen ningún derecho sobre sus restos. Al menos esa es la respuesta que están obteniendo.
“Ella murió sin familia, pero nosotros queremos hacernos cargo de su incineración y no nos lo permiten”, lamenta Pilar. “Desde el pasado 4 de diciembre su cuerpo se encuentra en la morgue del Hospital de Puerto Real, sin que podamos hacer nada y ya estamos desesperados porque no es digno para ella, después de todo lo que sufrió”, dice Pilar con indignación.
Según explica Pilar, al no ser familiares directos no tienen ningún derecho, pese a que no existan familiares conocidos. “Nosotros queremos hacernos cargo, pagar su incineración y cumplir con su último deseo que es el de unir sus cenizas con las de las mascotas que siempre la acompañaron, tal y como ella nos expresó infinidad de veces. Pero no nos lo permiten”.
La mujer relata todo el proceso que llevan vivido en este mes y medio de angustia, en el que han presentado documentación notarial en la que certifican el estrecho vínculo de amistad con la fallecida, pero de poco ha servido hasta el momento porque el cuerpo sigue en la cámara frigorífica. Han presentado escritos solicitando hacerse cargo del cuerpo para su incineración ante el Hospital, el Servicio Andaluz de Salud, el juzgado de El Puerto, el Juzgado de Puerto Real y la Policía Local de El Puerto. “Pero nadie nos ha respondido”, dice con indignación.
Por su parte, desde el Hospital Universitario de Puerto Real, aseguran que “la decisión de mantener el cuerpo en el centro hospitalario la ha tomado un Juzgado de Puerto Real, y que en ningún caso es una decisión ni del Hospital ni del Servicio Andaluz de Salud”.
Cuando no existen familiares ni seguro de decesos, el Ayuntamiento en el que la persona fallecida está empadronada, suele asumir la gestión y coste del entierro o cremación, de acuerdo con las ordenanzas municipales y los reglamentos autonómicos de sanidad mortuoria.
“Nosotros queremos que se incinere, como era su deseo, pero el Ayuntamiento de El Puerto, que es donde residía, solo puede ofrecer la inhumación de beneficencia, pese a que nosotros estamos dispuestos a asumir los gastos de todo”, explica Pilar.
Desde el Ayuntamiento portuense han manifestado a este periódico que la Asesoría Jurídica Municipal y el Inspector de Policía han “intercambiaron pareceres con la Jueza este martes y se dictará una solución en breve”. Aseguran en el Ayuntamiento que “hemos hecho todo lo que podíamos para arreglar el asunto y parece que va por buen camino”.
Según los expertos consultados por este periódico, no existe ninguna limitación a que, a falta de familiares, terceras personas allegadas al fallecido, puedan encargar la incineración. “Tanto el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria estatal como el autonómico de Andalucía, solo exigen el Certificado de Defunción y la Autorización Sanitaria. Estos reglamentos solo se refieren a los parientes con relación a las solicitudes de embalsamamiento, pero no para las inhumaciones y cremaciones”.
Añaden que “lo conveniente es asegurarse que no hay familiares y que los terceros justifiquen un interés legítimo por proximidad con el fallecido, pues el orden de preferencia suele ser: lo que haya dispuesto en vida el fallecido (testamento o similar), los familiares por orden de mayor proximidad, un representante legal o un albacea (si existen) y un tercero que no tiene vínculo familiar o autorización del fallecido, pero justifica su interés por otra relación y por ausencia de los anteriores".
La lucha de los amigos de Milagros ha dejado claro que la mujer murió sin familia, pero no sin amor y cariño de quienes siguen luchando por un último deseo, bloqueado por la burocracia.
Temas relacionados
No hay comentarios