Y el búcaro se partió en dos
Relevo en la alcaldía de rota Mañana se celebra el pleno de renuncia de Lorenzo Sánchez
Lorenzo Sánchez Alonso pone mañana el punto y final a casi siete años y medio al frente de la Alcaldía de Rota · Aunque llegó al puesto entre críticas, su gestión y su cercanía calaron muy pronto entre los roteños
Martes 27 de mayo de 2003. Apenas dos días antes, el PSOE, liderado por el entonces alcalde Domingo Sánchez Rizo, pierde la mayoría absoluta en Rota por sólo un puñado de votos. Los diez concejales socialistas tendrán en frente a los seis del PP y a los cinco de Roteños Unidos, que tiene la llave del gobierno. Ese martes, este periódico pregunta por sus intenciones al cabeza de lista de este partido independiente. Y la respuesta de Lorenzo Sánchez sienta cátedra: "El próximo alcalde de Rota voy a ser yo. Estoy harto de llevarle el búcaro al PSOE y al PP".
Dicho y hecho. Lorenzo Sánchez, que había sido antes socio de gobierno de populares y socialistas, fue investido alcalde con el apoyo del PP y ese matrimonio ha perdurado durante todo este tiempo. Pero mañana el búcaro se partirá en dos. Porque problemas serios de hipertensión -aderezados con graves acusaciones de maltrato a Rota dirigidas al PSOE- han llevado a Sánchez a presentar su renuncia, que se hará oficial en el pleno convocado para las 9.00 horas de mañana.
Sus críticos, que los tiene, lo ven como una persona soberbia que se ha caracterizado durante su mandato por un maltrato continuo hacia la oposición. Y sus defensores, que los tiene, destacan su capacidad de gestión y lo señalan, sin dudar, como el mejor alcalde de la historia de Rota.
Lo cierto es que poco o nada hay de similitud entre el Lorenzo Sánchez de mediados de 2003 y el que mañana cerrará la puerta de la Alcaldía. Porque hace siete años y medio tomó el bastón de regidor entre un aluvión de críticas que le acusaban de alcanzar el poder de manera inmoral al ser su partido la tercera fuerza política de la ciudad. Aquella investidura no fue una investidura cualquiera porque Sánchez tuvo que aguantar abucheos por doquier y tuvo que ver cómo, cuando estaba en el uso de la palabra como nuevo alcalde de Rota, su predecesor en el cargo era sacado a hombros del Castillo de Luna por militantes y simpatizantes socialistas.
Pero en sólo cuatro años Lorenzo Sánchez fue capaz de dar la vuelta a la tortilla, logrando con su gestión el mayor boom electoral en los casi 30 años de historia de Roteños Unidos. Porque espectacular fue que en pleno auge del bipartidismo esta formación pasara de cinco a diez ediles.
Aunque era concejal desde julio de 1992 -siempre en Roteños Unidos- no fue hasta que se asentó en la Alcaldía cuando Lorenzo Sánchez se aupó a la cresta de una ola de popularidad de la que aún no se ha bajado. Desde esa posición de privilegio, en estos siete años y medio se ha caracterizado sobre todo por su beligerancia en defensa de los intereses de Rota, por su peculiar sentido del humor y por su curiosa relación con otras fuerzas políticas.
De su "patriotismo roteño" puede dar fe el mismísimo Zapatero, que vio cómo el alcalde de Rota le acosó literalmente antes de unas maniobras militares en la Base para reclamar la firma de un convenio por esta servidumbre militar que ni el PP primero ni el PSOE después han querido rubricar cuando han estado en el Gobierno central. Esta pelea por los impuestos de la Base, junto con las que ha mantenido por la mejora de las infraestructuras o los equipamientos sanitarios o turísticos, han caracterizado buena parte de su gestión, en especial en su segundo mandato.
De su sentido del humor quedan algunas de sus originales intervenciones en los plenos, o cuando accedió a disfrazarse de mayeto -un tipo de agricultor característico de Rota- para un número del Diario de Carnaval editado por este periódico, o cuando en la campaña electoral de 2007 optó por colgar vídeos en internet que incluían, para sorpresa de todos, hasta imágenes de su infancia y de su adolescencia.
Y en cuanto a las relaciones con otros partidos, lo mismo demostró mucha generosidad con el PP en 2007 -entregándole delegaciones de peso pese a que Roteños Unidos rozó la mayoría absoluta- que dejó de lado a sus socios cuando se decantó por respaldar la continuidad del socialista y roteño Felipe Márquez al frente de la Mancomunidad de la Bahía.
La nota a sus cuatro primeros años de gestión se la pusieron en 2007 los roteños, con un sobresaliente; la de este segundo mandato se sabrá en mayo. Pero para entonces Lorenzo Sánchez ya no será alcalde de Rota. Que vuelva o no a la política es algo que dirán el tiempo, su salud y el pegamento con el que, llegado el momento, deberá reconstruir el búcaro.
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