Provincia

Tarifa busca recuperar su isla con un centro de interpretación en el faro

  • El Ayuntamiento promueve junto al Puerto un espacio expositivo que realce el valor histórico y ambiental de la zona

  • El acceso se hará de forma restringida en grupos

Testigo mudo del paso de fenicios, cartagineses y romanos, situada en uno de los enclaves estratégicos del tráfico marítimo del planeta, la Isla de Tarifa atesora un valor histórico, patrimonial y ambiental que lleva años oculto tras el control de entrada al punto más meridional de la Europa continental. Un hito que hubiera sido aprovechado en cualquier lugar del mundo como eje de una programación educativa y turística ha permanecido aislado durante largos años, primero como suelo de Defensa y después como espacio que alberga una extensión del Centro de Internamiento de Extranjeros de Algeciras. Hace dos años, un sendero permitió abrirla a las visitas de forma restringida. Y ahora, el proyecto de un centro de interpretación en la isla quiere dar un paso más en su aprovechamiento.

Hace largos años que los colectivos ligados a la preservación del patrimonio y la naturaleza claman por la apertura de la isla para el uso público. Y también el Ayuntamiento de Tarifa y la Junta de Andalucía están convencidos de que es un recurso que debe ser aprovechado. De ahí parte la propuesta de crear un centro de interpretación con el hilo conductor de la historia de la Isla de las Palomas, que también podría servir como espacio de información turística, para programas de educación ambiental o para la celebración de jornadas o actividades. Para ello se ha pedido financiación al grupo de desarrollo rural de La Janda con el objetivo de ejecutar el proyecto el próximo año; su coste sería cercano a los 200.000 euros.

El centro se situaría en el faro y el edificio anejo titularidad de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, situados en el extremo meridional de la isla. Aprovechando parte de las estancias se quiere elaborar un itinerario dividido en varios bloques partiendo de la singular situación geográfica de la isla, punto tradicional de división entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Así, se prevé presentar al visitante la importancia del Estrecho de Gibraltar, pero también la riqueza de los fondos marinos de la isla, cuya batimetría complicada y corrientes extremas los hacen al mismo tiempo ambientalmente ricos y peligrosos para la navegación, como muestran los pecios que hay alrededor.

La historia de la isla propiamente dicha también será resaltada, revisando las distintas ocupaciones que ha tenido a lo largo de los siglos. Su uso como baluarte defensivo, clave por su cercanía a África, tendrá un papel especial, analizando las construcciones realizadas en el siglo XVIII, declaradas recientemente Bien de Interés Cultural. Otro eje expositivo será el faro, proveniente de la antigua torre almenara y que ya formaba parte del sistema de torres que desde el siglo XVI defendía las costas atlántica y mediterránea de los ataques de los piratas berberiscos.

"La idea es que los contenidos no se solapen con el resto de los centros de interpretación que ya hay en el municipio", explica el alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz. El Consistorio también está pensando en remarcar el valor de la isla como punto más meridional del continente europeo situando algún monolito o hito que permita a los visitantes fotografiarse en él.

El plan de uso del centro tendrá no obstante que adaptarse a la compleja realidad administrativa de la isla. Distintas administraciones intervienen en su gestión: el suelo pertenece al dominio público marítimo terrestre, por lo que la titularidad es del ahora Ministerio de Transición Ecológica, pero está cedido al Ministerio del Interior desde 2001. El faro, sus edificaciones y terrenos colindantes pertenecen a la Autoridad Portuaria. El Plan General de Ordenación Urbana de Tarifa califica la isla como suelo no urbanizable de especial protección y la adscribe al sistema dotacional del municipio. Y forma parte del Parque Natural del Estrecho, lo que incluye a la Junta de Andalucía en el collage.

El condicionante principal en la actualidad es el control de acceso por parte del Gobierno central. Ahora solo se puede entrar a la isla con permiso estatal, que hay que solicitar con 72 horas de antelación. Por tanto, las visitas tendrían que organizarse en grupos bajo esa pauta. No obstante, apunta el alcalde, "aunque se abra la isla y deje de funcionar la reserva de dominio a favor de Interior es importante que siga habiendo un control de acceso. No olvidemos que es una reserva natural y un lugar emblemático también por su patrimonio histórico. Por lo tanto no podríamos dejar acceso libre, pero sí sería mucho más ágil".

El proyecto está pendiente de la resolución definitiva de las ayudas del GDR, pero también de que Interior conteste al requerimiento de un informe solicitado por el Ayuntamiento. Por parte de la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ya se ha emitido un informe favorable.

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