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Tribuna

javier gonzález-cotta

Editor de Revista Mercurio

Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada

Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada

Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada / rosell

Aunque vivimos bajo el esplendor del "Gobierno más progresista de la historia", agosto sigue siendo el mes sociocultural de la Virgen. Pese al Covid, se celebran en agosto variados jolgorios populares para conmemorar que la Virgen, en su alegórica dormición, asciende a los cielos como una diva del pueblo llano, pura y carnal, transida pero envuelta a la vez en un aura de triunfal tronío. Por eso no nos extraña que otra supuesta diva, la cantante Zahara, haya querido travestirse como Madre de Dios para anunciar con ángeles trompeteros su concierto en el festival Toledo Alive. No sabe uno qué obsesivo interés sigue despertando la iconografía religiosa entre los pesados mártires del laicismo.

La tal Zahara aparecía en el cartel de promoción con la ya trillada estética del arte blasfemo. Esto es, tocada con divina diadema, sosteniendo un niño en brazos (émulo del Niño Jesús) y, sobre el torso, mostrando una banda cruzada, de color celeste inmaculada, en la que se lee PUTA (el título de su último disco). Ya puesta, podría haber puesto Miss PUTA para, de paso, matar dos pájaros de un tiro. A saber: 1) ejercer su derecho a ofender las creencias religiosas de los demás, y 2) criticar los abyectos concursos de belleza femenina que aún se prodigan sin que el Consejo de Seguridad de la ONU haya dictaminado nada al respecto.

El grupo Vox de Toledo (ultramontano, cruzado y parafascista), pidió la retirada del cartel por herir los sentimientos de los católicos (retrógrados, inquisidores y liberticidas). La organización del festival quitó el cartel, pero ha mantenido como artista a Zahara. De ahí que, por intercesión divina, la cantante haya adquirido ahora una nueva prestancia al presentarse como María Santísima de la Provocación o bien como Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada.

Vox, bocazas sin remedio, debió callarse y dejar que la supuesta ofensa se hubiese diluido en su hueca nadería. Uno no habría prohibido el cartel por supuestamente herir los sentimientos religiosos. Debería haber sido eliminado por herir la sensibilidad de la genuina cultura y la auténtica transgresión. ¿Qué novedad irreverente o blasfema aporta el cartelito de Miss Puta? La transgresión deja de ser blasfema cuando se repite molestamente como el ajo. Las redes epidémicas lo confirman. Abunda hoy más que nunca el sucedáneo de artista que se cree tocado por la genialidad y el descubrimiento. Su sentido del arte blasfemo no hace sino prolongar la flatulencia.

Decía Malraux que el siglo XXI sería religioso o no sería. Pero se refería, obviamente, a otra cosa distinta del tramposo debate en las redes sobre libertad de expresión cultural y el derecho a la blasfemia. Por eso Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada nos parece censurable, no porque hiera el sentimiento religioso, sino porque su puesta en escena en teoría irreverente y azuzadora sólo nos provoca tedio, un nuevo ennui, un bostezo contagiado de pesadez y mediocridad.

¿Qué hay de nuevo en el cartel de la divina Miss Puta? Hemos visto ya a la Virgen de Guadalupe besándose lésbicamente con otra mujer virginal y dulce. Vimos el cuadro de Charo Corrales para la muestra Maculadas sin Remedio, donde aparecía una murillesca Inmaculada que ascendía a los cielos y se masturbaba ante un coro de ángeles presumiblemente onanistas. Admiramos en su día la Procesión del Coño Insumiso por el derecho al aborto. Asistimos a la parodia teatral de Estrella Sublime y a los diálogos entre maris de barrio entre la Macarena y la Esperanza de Triana o entre la Virgen del Rocío y la misma Macarena. A Jesucristo le pusieron rostro de Bin Laden en su día. Lo hemos visto amancebado con María Magdalena cientos de veces. El Sagrado Corazón de Jesús lo hemos visto otras tropecientas veces coloreado con la bandera LGTBI y los labios del propio Jesús pintados con explosivo rojo carmín. Año tras año, con el consabido efecto ajo, la revista Mongolia ha ido profiriendo sus vivas a Cristo Gay, diciendo que Jesús era inequívocamente homosexual al proclamar que nos amáramos los unos a los otros y al reunirse sólo con hombres para cenar y para estar a solas en un huerto tentador. Una productora brasileña produjo para Netflix la sátira religiosa La primera tentación de Cristo en la que Jesús se declara abiertamente gay.

Por todo ello, el cartel de Ntra. Sra. Zahara y Puta Coronada nos parece no más que otro recorrido tedioso de la citada flatulencia. Por falta de originalidad y por su nulo aporte transgresor, la diva debiera haber ejercido el libre derecho a la autocensura. También existe y resulta harto recomendable.

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