El Pinsapar

Enrique Montiel /

El pepino nuclear

ALEMANIA nos ha metido dos pepinazos grandes, como se dice en Cádiz. El propiamente dicho, o sea, lo de frau Cornelia y la bacteria, y lo de frau Angela (dicho ánguela), que es el de más largo alcance, o sea, el nuclear. Tienen fama de toscos, cuadriculados, obtusos pero me río yo de quienes tienen en menos a una de las economías más boyantes de Europa y al país que la destruyó en dos ocasiones, con su política expansiva (dicho en fino) y que ahora mira para otro lado, como si no fuera con ellos. Digo que se derribó el muro para que fueran más libres y fueron más fuertes, llevándose el muro por delante (Dios se loado) a quienes lo pusieron contra el buen sentido y para su desgracia. Y la de tantas familias que se quedaron detrás. Del muro.

Pero yo quería decir del otro pepino, toda vez que el pepino bacteriano no ha sido tal sino un pepinazo por debajo de la línea de flotación de la agricultura española (Cui prodest?), quería decir del pepino nuclear, el anuncio hecho por la señora canciller del cierre de las centrales nucleares alemanas para dentro de 20 años. Sorprendente que no se haya comentado en términos de alcance tamaña noticia. Porque una economía moderna, como es la alemana, con un porcentaje industrial impresionante y una inexistencia flagrante de recursos energéticos propios no puede renunciar así como así a una fuente de energía inagotable, como es la nuclear, por el accidente de la central nipona como excusa.

Gato encerrado, no se me ocurre otra cosa. Digo que ya han inventado algo, el complejo militar-industrial germano tiene un secreto sobre energía que nadie conoce. Los inventores de los cohetes, del agua pesada, de los combustibles sólidos... y de la aspirina, no se tiran a una piscina sin agua y mucho menos si se pone en cuestión o en serio peligro su formidable infraestructura industrial, sus grandes ciudades dependientes de una energía que no poseen sino por los procedimientos conocidos... hasta el momento. Quiero decir: ¿A la tercera va la vencida? Me refiero a la definitiva conquista de Europa (por otros medios). Viene estando claro que quien controle la producción de la energía controlará el mundo. Del mismo modo que existe desde siempre quien no tiene otro fin en sí mismo que el de conquistar el mundo. O controlarlo. Es que no se entiende el manotazo alemán a las centrales nucleares de fusión, cuando, pese a Fukoshima, los estados sin fuentes de energía contemplan este variable como única alternativa a sus problemas de crecimiento.

El pepino de pepino casi nos tumba en el cuadrilátero del combate por la existencia de una agricultura andaluza y española... Imagino cuando nos llegue el otro pepino, el secreto mejor guardado por doña Ánguela.

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