Desde preferencia

José Joaquín León

Un paso atrás muy peligroso

PUEDE que a final de temporada nos acordemos de este partido, entre otros, porque ayer ante la Real Sociedad se dio un paso atrás hacia el descenso. Ya he escrito que estamos en una temporada atípica, en la que se han dado tantos resultados previsibles e imprevisibles que se ha alterado la naturalidad de las cosas. De modo que en esta temporada es posible descender a Segunda B con 50 puntos, y puede que hasta con 51. Hay que recordarlo porque el Cádiz está obligado ahora a ganar en Huesca, ante un rival que se juega la vida, si no quiere llegar a la última jornada en puesto de descenso. Los que hacen las cuentas, que tengan cuidado.

Ante la Real Sociedad vimos a un Cádiz que nos ofreció una de sus peores versiones. Sobre todo por la facilidad con la que entregó el partido. Es cierto que el equipo donostiarra mostró una superioridad abrumadora, no sólo porque son mejores, sino también en el plano físico. Superó el inconveniente del calor con un derroche de energía, que le llevó a controlar la primera parte como quiso. El gol tempranero de Carlos Bueno a los 12 minutos nos recordó los peores partidos del Cádiz de esta temporada. Vino por culpa de una falta nnecesaria, cometida sin sentido por López Silva, que después fue pésimamente defendida.

El Cádiz acusó ese golpe en el primer tiempo. No sabían qué hacer con el balón. Tristán y Ogbeche no encontraban huecos entre la férrea defensa del líder, que venía a por el ascenso. Si a eso se añade que López Silva volvió a naufragar, esta vez por la derecha, y que Jaume Costa demostró que puede jugar de medio carrilero, pero no de extremo, pues nos encontramos a un Cádiz sin peligro y sin ideas.

En la segunda parte, cuando parecía que los amarillos salían con mejor disposición, hubo un doble mazazo que ya fue definitivo. Primero, el error del portero Dani que regaló el gol de la tranquilidad a la Real, y a continuación un fallo de Ogbeche solo ante la puerta rival, que disipó la opción de que el Cádiz volviera a entrar en el partido. A partir de ahí, todo lo que ocurrió fue anecdótico, incluidos el tercer tanto de Carlos Bueno y el de Ogbeche, que sólo sirvió para maquillar la paliza que reflejaba el marcador y que respondía a la superioridad de una Real que vino a Carranza con la lección aprendida para certificar el ascenso.

Lástima de que el Cádiz no ofreciera más resistencia. Lástima de que la buena racha de los últimos partidos se estropeara ayer con un partido tan malo y sin capacidad de reacción. Lástima de que el Cádiz no saliera más aguerrido y contundente, en busca de no perder como mínimo, que era lo que necesitaba. Pues si algunos piensan que daba igual perder ayer, porque la salvación aún es posible, puede que estén muy equivocados.

Después de esta derrota sólo cabe decir que en Huesca hay que tener una actitud bien diferente. El descenso va a estar en juego ante un rival directo. El Cádiz depende de sí mismo, pero que no olvide a los otros. Los demás rivales también están ahí, y algunos saben muy bien lo que hacen y tienen las cuentas orientadas para llegar no a 50 sino a los 52 puntos. El Cádiz todavía puede conseguir 53. Por su propio bien no debería conformarse con menos. Por si acaso.

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