El Alambique

antonio / muñoz Cuenca

El molino de mareas

PARECE ser que ya en el siglo diecisiete existió en El Puerto un Molino de Mareas. Era este un edificio de dos plantas y azotea construido en roca ostionera y vertical al caño llamado de la Madre Vieja o caño del Molino actual a la derecha del río Guadalete. En la primera planta se encontraba situado el taller de molienda, las piedras y el taller de harinas y en la segunda, la vivienda del administrador, el granero y harinas.

La verticalidad al caño, tenía por objeto que cuando llenaran las mareas, sobre todo las mareas grandes, el edificio hiciera de tapón y se formara un gran lago que luego al dar salida a las aguas mediante un mecanismo, estas moverían las piedras que convertirían el grano en harina.

Como vemos, se trata de un edificio cuya finalidad era cumplir con la intención de todos los tahoneros y panaderos que lo regentaron al satisfacer un amplio fin social pues todos abarataban el precio del pan, siendo como era, un alimento esencial. Han destacado en el estudio de los Molinos de Mareas en la bahía de Cádiz Lourdes Márquez Carmona, con un estudio completo en la Revista de Historia de El Puerto y el profesor Julio Molina Font en sus trabajos de investigación ya publicados.

Es evidente que un edificio tan singular no puede ni debe permanecer en el olvido al estilo de El Puerto, es decir, hasta que sea una ruina total y con él, parte de nuestra historia y por eso un servidor hace unas tardes me fui al molino del caño de la Madre Vieja y soñé al oler su aroma a marisma, a salicornias, a cangrejos moros, a coquinas, a bocas de barriletes cocidas, a ostiones y muergos, a sal por tener las salinas enfrente y darse la mano con la Madre Vieja, que era allí donde el Chef del Mar, Ángel León, debe instalar su restaurante de dos estrellas Michelín y que para ello, por ser un bien tan esencial para nuestro pueblo en todos los órdenes, contará con la ayuda de autoridades y ciudadanos y si no es así es que no merecemos como pueblo ni el aire que respiramos.

Un restaurante de dos estrellas Michelín es algo muy serio y vital para la economía, cultura y prestigio de un pueblo como El Puerto y una suerte contar con ese artista joven de la cocina como es Ángel León.

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