La corredera

Antonio Morillo

¿Un crucero yo?

SABIDO es, que pese a las crisis y a las dificultades de todo tipo, la vida media ha crecido por encima de los setenta y tantos años. Y la sociedad se clasifica en varios grupos: los niños, los jóvenes, los adultos, los mayores, los ancianos etc. Aunque uno decía, que sólo había tres grupos: la infancia // juventud, la adulta y la de " que bien te conservas" que es, cuando ya casi periclitado, la gente al verlo le dice "¡ qué bien estás, estás hecho un pera!" lo cual querría decir cariñosamente, que estaba para el desahucio. Bueno, pues todos los grupos están considerados y protegidos a cual mejor, menos el sector de 35 a 45 años. Esto me lo decía uno de sus integrantes, con harta explicación. Lo transcribo pedis literae:

"Los niños, tienen parques infantiles, guarderías, ludotecas, la ley del menor con su irresponsabilidad civil, que no van ni a la cárcel, la llamada protección a la infancia y hasta no pagan nada por las medicinas, los mas pequeños. Los jóvenes, carné joven y de estudiante, becas, casas de la juventud, albergues , campamentos, ayudas a la emancipación. Los "nini" (ni parados ni estudiantes) hasta una paga en algunas comunidades. Los mayores de 45 años, préstamos, talleres de empleo, ventajas a los parados de larga duración. Las mujeres , hasta Ministerio propio, ley de vigilancia de género, ayudas del Estado, Junta y Ayuntamientos, Asociaciones de Amas de Casa, talleres, Centros de la mujer... Los ancianos, Centros de días y Residencias de tercera edad, ayudas a domicilio, la pensión, la receta roja en el Seguro, el carné de viejo para autobuses y otras cosas, los viajes del Inserso...

¿ Y los de 35 a 45 años? Nada de nada. Apechugar con todo. Recién casados o con varios hijos y una hipoteca , tu sólo te la tienes que currar, sin mas ayuda ni más carné que tus espaldas. Y a llorar al jardín, colega. Tanto es así, que me propusieron un Crucero. ¿ Un crucero dije yo? Si vas en un barco y pasa algo, enseguida dice el capitán, las mujeres y los niños primero. Luego los ancianos, los jovencitos y... por último nosotros. Es decir que si me monto en un barco, ya voy medio ahogado. Así que crucerito a mí, nanay de la China ""

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios