Cada lunes

Pedro / Payán / Sotomayor

La cascada de parque

EN mis paseos recalo muchas veces en el Parque Genovés, hoy por hoy la mayor y mejor zona verde no ya del Casco Antiguo sino de toda la ciudad. Es una delicia recorrer su Paseo de las Palmeras y perderse por los distintos caminillos que lo integran, disfrutando de la visión de los múltiples árboles y plantas que lo adornan y que en algunos casos son ejemplares destacados de la flora a veces venidos de América y que aquí han tenido arraigo. Últimamente he podido ver el monumento a Celestino Mutis ya despejado de las plantas que casi le cubrían. Pero de lo que quiero ocuparme hoy es de la recuperada cascada y estanque de los patos uno de los rincones más bellos del Parque, y cuya antigüedad se remonta a 1892 la misma fecha de inauguración de todo el recinto. La pobre cascada había llegado a un grado de deterioro enorme y los patos tuvieron que ser trasladados al antiguo Hospital Militar. Pero eso ya es pasado. Ahora aparece magníficamente restaurado todo este lugar tan sugerente y lleno de encanto. El agua en distintos chorros cae al estanque desde la altura y el vaso de éste aparece perfectamente limpio con la imagen bucólica de sus habitantes, los patos. El interior de la gruta está totalmente despejado por lo que se puede deambular por él e igualmente subir a la parte alta y cruzar un puentecillo de manera que también se ha rehabilitado. Desde allí se tiene una preciosa vista del resto del Parque y del mar cercano.

Todo un lujo. Y toda una alegría por tan lograda recuperación de un lugar que nos evoca ratos muy agradables de otra época de nuestra vida, especialmente la niñez y la juventud. El día que estuve allí había un numeroso grupo de personas disfrutando de tan hermoso entorno, entre ellas muchos niños echando pan a los patos, una imagen muy tradicional entre los gaditanos. No quisiera ensombrecer un comentario alegre y positivo como éste, pero... "nuestro gozo en un pozo". Porque pocos días después de la inauguración de las obras de recuperación de la cascada aparecieron tres patos muertos. Habían sido matados por manos criminales. Ya no debemos ni podemos hablar de gamberrada. Este hecho es mucho más grave. Desgraciadamente estamos rodeados de personas que no merecen vivir entre nosotros. ¿Hasta cuándo vamos a tener que soportar esta lacra?

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