Desde preferencia

José Joaquín León

La cantera como recurso

AUNQUE a estas alturas es difícil saber cuál será la plantilla definitiva del Cádiz, pendiente aún de entradas y salidas, parece que hay un cambio de criterio. El primer proyecto, según se dijo, estaba orientado a que los jóvenes de la cantera tuvieran protagonismo, junto con algunos veteranos dispuestos a rebajar sensiblemente sus fichas, y con pocos fichajes. El proyecto pasaba también por dejar casi desmantelada la plantilla de la temporada anterior, que era mala para Segunda A, pero no se puede olvidar que era en gran parte la que ascendió un año antes, tras pasearse por la Segunda B. O sea, que había jugadores para esta categoría, no para la otra.

Pues bien, por lo visto en partidos amistosos y con los últimos fichajes, parece que ninguno de los jugadores recién ascendidos de la cantera va a ser titular fijo para la Liga, aunque sí habrá algunos con opciones de jugar de vez en cuando. Da la impresión de que Vidakovic y Suárez, cuando han visto realmente lo que había, han estimado que la cantera estaba cortita. Es normal. Una cantera no se improvisa como por arte de magia. Una cantera no consiste en poner de pronto a unos jugadores, sirvan o no. Una cantera hay que cuidarla, potenciarla y mantenerla con criterio. Una cantera es, por ejemplo, que Chico sea titular en el Cádiz durante cuatro temporadas y después sea traspasado por varios millones para ti, no para el Almería, sin malvenderlo antes de tiempo, mientras tienes un filial formado por futbolistas de 22 y 23 años sin muchas opciones de llegar.

Algunas promesas que ahora luchan por un hueco en el Cádiz son más mayores que Sergio Busquets, que ya ha ganado un Mundial. A un joven con cualidades hay que darle confianza en su momento, ni antes ni después; y si ese momento no llega es mejor apostar por otro más joven todavía. Pero aquí ha subido este año a la primera plantilla algún jugador del filial que ya no era sub23. En los últimos años casi todos los que eran buenos se fueron antes de tiempo.

¡Ojo! Eso no significa que ninguno de los jóvenes de la cantera que entrenan con el Cádiz llegue a ser titular. Ojalá lleguen. Pero me temo que les puede pasar lo de otros años. Lo que le ocurrió a Caballero, por ejemplo, que pasó de gran promesa amarilla a suplente en el Cádiz B, y ahora vuelve otra vez. O lo de Bienve, que lo puso Calderón en el primer equipo, volvió al B y se hundió. O lo de Fornell, el chaval aquel de las melenas.

Así las cosas, en el Cádiz parece que han entendido cuál es el único objetivo posible: el ascenso. Y ello dependerá del acierto en los fichajes que faltan, y de no desmantelar todo lo que hay. Por cierto, entre lo que aún hay, están algunos fichajes de Peguero, con opciones claras de ser titulares. ¡Qué bien fichaba este hombre…. para Segunda B! Ahora hay de todo, también cantera, aunque dentro de dos semanas puede ser diferente. Con los canteranos hay que medir los tiempos. Si sirven seis, te quedas con seis; y si sólo sirven dos, te quedas con dos. Pero no los maltraten. Y si apuestan por la cantera en el futuro, recuerden lo ocurrido. La cantera no es sólo un recurso para cuando no hay dinero. Y si no se cuida, tampoco se puede tirar de ella cuando hay exigencias.

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