Desde Tribuna

José Joaquín / León /

Partidos en desventaja

OTRA vez un mal resultado que hasta parece bueno. El Cádiz necesitaba ganar en Almería, pero estuvo perdiendo durante casi todo el segundo tiempo, hasta cinco minutos antes del final. Y con un futbolista menos, por la expulsión lamentable de Villar. En esas condiciones, se puede interpretar que el empate conseguido por Airam en el minuto 85 es un resultado incluso valioso, no exento de dificultades. Pero estamos en lo de tantas otras veces. Porque no se debió llegar al minuto 85 ni perdiendo, ni con uno menos. Es el Cádiz mismo quien se complica la vida, cuando se queda en desventaja.

En Almería, en un estadio de los Juegos del Mediterráneo casi desierto (no se llenó ni para el Almería-Barcelona del sábado), el Cádiz salió con moral y con muchas papeletas para imponerse al filial blanquirrojo. Aunque el Almería B tenga una plantilla con buenos futbolistas, ya se vio en la primera parte que se les podía ganar. Sólo faltó apretar un poco más el acelerador y marcar en alguna de las ocasiones, como una que tuvo Villar, cerca ya del descanso. No se consiguió y después se lamentó.

Había dispuesto Calderón al llamado once de gala de los dos últimos partidos. Esto impllicó que Airam y Migue García se quedaron en el banquillo, para jugar con Fran Machado en la media punta, con Jona como referencia de ataque y Kike Márquez por la banda izquierda. Y con Andrés en el lateral derecho, como recurso.

A priori parecía lo más coherente, pero esta vez no salió bien. A pesar de que el Cádiz controló y se acercó al área local, no fue capaz de adelantarse en el primer tiempo, cuando pudo hacerlo. Y algunos futbolistas que fueron resolutivos en anteriores partidos, como Kike Márquez y Juanma Espinosa, se diluían e iban a menos según avanzaban los minutos.

Aún así, el partido parecía de empate, o de desequilibrio en alguna jugada esporádica. Un escenario en el que ya hemos visto que el Cádiz tiene las de perder, como le ha ocurrido varias veces en esta temporada. No se sabe por qué, en los partidos nivelados de 0-0, se adelanta frecuentemente el rival por motivos diversos. En esta ocasión, el motivo fue un penalti pitado a Tomás nada más empezar el segundo tiempo. Un gol que dejó muy tocado al Cádiz durante demasiados minutos.

Al inconveniente de remontar se unió otro hándicap, como fue quedarse con 10 jugadores por la expulsión con roja directa de Juan Villar. Le dijo al colegiado algo que no le gustó. Algo que se pudo evitar, pues parece mentira que este futbolista se comporte a veces así, sabiendo lo que pasa, y lo que ya le ha pasado por sus ocurrencias. Así que en los últimos minutos, y con uno menos, y con Airam, Migue García y Mantecón en el campo, a lo más que se podía aspirar era a empatar. Cuando se consiguió hasta supo a gloria. Y hasta pareció un buen resultado, a pesar de que el Almería B también se quedó con 10 jugadores para los últimos minutos tras empatar el Cádiz.

Empatar es mejor que perder, pero es peor que ganar. Al Cádiz, en su actual trayectoria, le hace falta sumar de tres en tres. Pero es difícil que lo consiga fuera de casa si dan ventajas al rival y tienen que remontar todos los partidos.

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