Desde Tribuna

José Joaquín / León /

Medidas urgentes para un Cádiz sin rumbo

EN condiciones normales, el Cádiz hubiera ganado ayer en Algeciras el partido de rivalidad provincial. Tuvo ocasiones para haber sentenciado antes del descanso. Sin embargo, encajó un gol cuando ya se cumplía la prolongación, cuando ya se habían resignado a un empate insuficiente. El gol marcado por Javi Medina fue como un golpe bajo, por lo doloroso, y porque confirma que este Cádiz ha entrado en el camino del fracaso. Después de que el Murcia sólo empatara en terreno del filial del Betis y de que el UCAM pinchara en su estadio, el Cádiz está ahora peor que antes: cuarto, y con el líder a nueve puntos de diferencia.

Dos derrotas seguidas en dos fines de semanas. En toda la primera vuelta sólo habían perdido dos partidos, los mismos que en los últimos 15 días. Y lo peor es que da la impresión de que el Cádiz no se ha reforzado, sino que tiene un equipo todavía peor, con la excepción de David Sánchez y si acaso del central Migue. Por el contrario, dejar que se vaya Garrido al Racing de Ferrol ha sido una estupidez soberana. Sólo se justifica por motivos extradeportivos, que se podrían haber solventado con sentido común. Desde que llegó al Cádiz, las estadísticas dicen que con Garrido se consiguen mejores resultados que sin él.

En Algeciras, el Cádiz salió a jugar sin delantero centro. Fran Machado y Jandro lo intentaban. Este futbolista, presentado como un crack veterano, no ha aportado nada destacable. Peor es lo de Despotovic. Resulta que no pueden jugar ni Güiza, ni Lolo Plá, y no alinean al delantero que han fichado, porque no está en condiciones de jugar desde el principio, según ha asumido el entrenador. Esto significa que se ha fichado a un delantero en pésimo estado de forma. Y está bien contar con cierta veteranía para ascender, pero sin olvidar que están jugando en Segunda B, no en el partido de veteranos de los Reyes Magos.

Ascender así no es difícil, sino imposible. No fueron capaces de recortar diferencias en una jornada ideal. El Cádiz intentó marcar pronto en Algeciras, pero no tuvieron acierto ni suerte. Después, en la segunda parte, Álvaro García desperdició una ocasión clara. Los argumentos ofensivos del equipo son inferiores a los de la temporada pasada. Eso se sabía y se pudo arreglar en el mercado de invierno. Pero es difícil si se ficha a un delantero que no puede jugar desde el principio.

Es imposible justificar esta derrota, que llegó al final y de mala manera, en un partido que había que ganar. Pero es difícil sin marcar goles. O cuando desde el banquillo se releva a Jandro por Mantecón para los últimos minutos porque el Cádiz no marcaba y físicamente se venía abajo. Los años no perdonan, y los rivales lo saben. Se llega mal a los finales de partidos, según parece en los últimos que se han visto.

Hay que tomar medidas urgentes. Tenemos a un Cádiz desnortado, que parecía en la buena senda, pero que en los dos últimos partidos, ya con los supuestos refuerzos, ha tirado seis puntos a la basura de un modo lastimoso. Fiel a la leyenda negra del Carnaval futbolístico, este año el Cádiz ha empezado su penitencia antes de tiempo. A ver qué pasa ahora.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios