El Palillero

Luto por el Vaporcito

La Bahía siempre será tuya, Adriano III, que te ausentaste de este mundo sin dejar un digno heredero

Se hundió en siete minutos y ya han pasado seis años de abandono. No es el primer réquiem que escribo por el Vaporcito, ni siquiera el segundo. Se podría publicar un recordatorio muy sentido todos los años, en torno al 30 de agosto (que fue la fecha de la defunción), encargarle un funeral marinero típico gaditano con pasodobles y tangos, o algo así. Total, en Ceuta le cantaron una plegaria rociera a Ganesh, un dios hindú, y los tiempos están confusos. Pero nunca te olvidaremos, Vaporcito, por mucho catamarán que navegue. Ahí está el origen del mal: tienes competencia desleal. La Bahía siempre será tuya, Adriano III, que te ausentaste de este mundo sin dejarnos un digno heredero, un Adriano IV, que mantuviera toda la grandeza de tu imperio marinero.

Ahora los restos del Vaporcito están expuestos en el varadero Guadalete, de El Puerto. Viéndolo, produce miedo e indignación. Miedo porque parece un esqueleto, el pobre se ha quedado en los huesos. Es como si lo hubiera pintado un Valdés Leal en sus fantasmagorías, en plan Sic transit la gloria del Adriano III. Desde luego, se le nota mala pinta. Eso por la parte del miedo. La indignación es porque no se le hace eso a un Vaporcito, por la gloria de su muerte súbita.

¿No lo podría comprar la Diputación, que es rica, y repararlo con motivo del Tricentenario? Quedaría algo duradero. ¿Y con la Junta qué pasa? Se comprometieron a colaborar para salvarlo. Pero ya se ve que eran compromisos como el de la Ciudad de la Justicia. El dueño, Manuel Ramos, se lo ofrece a quien lo quiera. Al dueño le han reclamado 100.000 euros en un expediente de la Consejería de Cultura. ¡Por no observar los cuidados necesarios con un BIC! ¿Qué cuidados? Está difunto, no respira. Nuestro Adriano III palmó, y ahí quedó. El Ayuntamiento de El Puerto también se ha lucido, antes y ahora, dicho sea de paso.

Dicen que le podrían hacer un Centro de Interpretación. ¿Y cómo se interpreta el Vaporcito? Con música de fondo de 'Los hombres del mar', por supuesto. Y con unos figurantes de época, como los que monta Ramón Velázquez. Pero insisto en el respeto. Que no prometan otro museo. Aunque en el del Vaporcito podrían incluir un Trofeo Carranza, unos langostinos legendarios, unas fotos de don José León y don Jerónimo, una antología de Paco Alba, etcétera.

Si el Vaporcito no fuera de El Puerto y de Cádiz ya estaría funcionando. Pero aquí hay un gran desprecio por nuestra historia. Se hundió el pobrecito, y después lo han olvidado con un vulgar catamarán.

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