La tribuna

luciano Alonso Alonso

Libros electrónicos para todos

TODOS predicamos las bondades y beneficios del acto de leer, ya sea como necesario para la formación, útil para la información o placentero durante el ocio, por lo que son numerosos los elogios de la lectura, con esa misma expresión u otras similares. Por otra parte, es indiscutible el papel socio-educativo de todos los tipos de bibliotecas, lo más parecido al Paraíso para Borges y para toda persona aficionada a la lectura.

Periódicamente surgen bienintencionados pero en algún caso apocalípticos discursos que profetizan el fin de la galaxia Gutenberg, es decir, de la imprenta y por tanto de la lectura en soporte papel. En otro plano, sustentados sobre elementos afectivos, incluso sentimentales y hasta nostálgicos, personas amantes de la lectura contraponen la materialidad, el tacto y hasta el olor de los libros con la frialdad virtual de otros formatos digitales. Y qué decir de nuestras bibliotecas, cuya propia existencia se ha puesto en cuestión ante cada nueva tecnología. Olvidando a veces que la transmisión de información y conocimiento se ha sustentado sobre tecnologías en su momento revolucionarias: desde las tabletas de arcilla hasta los papiros o códices manuscritos. Y siempre con las bibliotecas, especialmente desde que gran parte de ellas son públicas, su papel ha tenido gran relevancia como agentes integradores y democratizadores que facilitan el acceso igualitario a cualquier forma de lectura.

Activa desde el pasado mes de julio y ya con contenidos completos cargados desde septiembre, Andalucía se ha sumado a eBiblio, plataforma para el préstamo de libros electrónicos en bibliotecas públicas, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (http://andalucia.ebiblio.es). Ello ha permitido a la red de bibliotecas públicas de Andalucía ofrecer a la ciudadanía una plataforma tecnológica que permite acceder al catálogo y tomar en préstamo las principales novedades editoriales en formato digital para poderlas leer en: tabletas, móviles, ordenadores o libros electrónicos. El nuevo servicio, ejemplo de adaptación de las bibliotecas a las nuevas demandas de las personas usuarias, ha supuesto ya en sus primeros meses de funcionamiento más de 7.500 préstamos de libros y audiolibros en soporte digital.

Para una persona usuaria de las bibliotecas, eBiblio se organiza de una forma prácticamente análoga al préstamo tradicional. Se precisa una tarjeta de usuario de biblioteca pública, la misma de la que ya se dispone sin necesidad de ningún requisito adicional. En este sentido, Andalucía cuenta con una enorme ventaja con respecto a algunas otras comunidades autónomas cuyos sistemas automatizados no son comunes entre bibliotecas estatales, redes autonómicas o diferentes bibliotecas municipales. Aquí, con la misma tarjeta y con un acceso móvil o fijo a internet los lectores pueden leer en streaming o en la nube, o bien descargar el libro para 21 días, al final de los cuales, si previamente no ha sido renovado, se autodestruirá en el dispositivo. Al igual que las obras tangibles, es posible disponer de más de un ejemplar al mismo tiempo, concretamente hasta tres. Respecto a las devoluciones, se pueden hacer en cualquier momento en el caso de lectura en móvil o tableta, incluso antes, durante las primeras horas, mediante una devolución rápida tras una ojeada o consulta puntual.

Eblida, organización europea de bibliotecas, proclama que los ciudadanos tienen derecho a leer en electrónico y que también se deben beneficiar de este derecho a través de las bibliotecas, ya que éstas facilitan el libre acceso a los contenidos, a la información y a la cultura para todos los ciudadanos. Desde la Consejería de Educación, Cultura y Deporte estamos comprometidos a trabajar desde lo público para facilitar el acceso igualitario a los registros culturales y de información, en cualquier formato en que éstos se presenten, a través de nuestras instituciones culturales.

En esta etapa inicial de eBiblio el balance no puede ser más positivo. Se ha impulsado el consumo legal de contenidos electrónicos de calidad, y se han superado las dudas previas por la ausencia de contenidos actualizados o la disponibilidad únicamente de obras clásicas. Ahora, al disponer de una oferta de obras actuales se ha podido constatar una asombrosa similitud entre las apetencias de lectores de obras en formato tradicional y en formato digital: mismas novedades, mismos géneros, mismos autores. Auguramos un largo futuro a este nuevo servicio bibliotecario, apoyaremos su sostenibilidad, haremos todo lo posible por difundirlo y gestionaremos su uso de forma coordinada y colaborativa entre todas las administraciones y la red de bibliotecas públicas de Andalucía.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios