Opinión

mercedes / colombo

Igualdad de escaparate

HOY celebramos el Día Internacional de los Derechos de la Mujer, una jornada que debe servirnos para efectuar una reflexión más profunda que el del año.

Ponernos un traje a medida sólo para conmemorar el día de hoy no vale para nada. Ya no nos valen las políticas y posturas de escaparate. Ya no nos valen, porque no nos lo creemos, los que se erigen en adalides de la igualdad pero para criticar una gestión -porque criticar por supuesto es lícito- envían a una mujer a su casa a hacer punto de cruz. Este hecho lamentable se produjo hace escasos días. La mujer era la ministra de Trabajo, y el que soltó esta perla sexista y machista, un político del PSOE. Ninguna socialista ha censurado estas declaraciones. Tampoco lo hicieron cuando el máximo dirigente andaluz de IU, y hoy vicepresidente de la Junta de Andalucía, definió a una consejera socialista andaluza por el tamaño de sus senos para explicarle quién era a su superior a nivel nacional, que recibió el comentario entre risas.

Una muestra más de este doble lenguaje sexista ha ocurrido en San Fernando, donde el PSOE local ha aplicado la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Rajoy a una de sus trabajadoras. Efectivamente, han leído bien: han aplicado la reforma laboral que tanto critican al igual que hacen los sindicatos, que encabezan manifestaciones pero también la aplican. Una reforma laboral que debió hacerse mucho antes para no vernos como nos vemos hoy y que es similar a la que acaba de aprobar otro gobierno: el del socialista Hollande en Francia.

El PSOE en San Fernando la aplicó para modificar las condiciones laborales de su trabajadora reduciéndole la jornada laboral y el sueldo a la mitad, a una mujer que durante 14 años se ocupó de las labores administrativas del Grupo Municipal. Cabe destacar que anteriormente esta mujer tuvo la osadía de presentarse como candidata a la secretaría local del partido, una candidatura que finalmente no ganó. Y posteriormente, se le redujo la jornada laboral y el sueldo. Podría ser comprensible que esta reducción quede justificada en medidas de ahorro del grupo socialista por ser menores sus ingresos. Lo que no se comprende es que además a la militante socialista se le cambió el horario laboral: se la obligó a trabajar de tarde, lo que le impedía conciliar trabajo y familia. Y han tenido que ser los juzgados los que han dictaminado que el PSOE de San Fernando no ha respetado el derecho a la conciliación de su empleada y que por tanto deben devolverle su turno laboral de mañana. Lo peor de todo es que el PSOE de San Fernando lo dirigen dos mujeres: una al frente del partido y del grupo municipal.

Este 'haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga' podemos extrapolarlo al momento en el que el PSOE se erige en supuesto ariete contra la desigualdad entre sexos. La creación del Ministerio de Igualdad -que tuvo una duración de 2 años y que fue suprimido por el mismo Zapatero- supuso un retroceso en igualdad. El Gobierno paritario de Zapatero era el escaparate. Detrás de él, la realidad es que tuvimos un Gobierno con el 33,2% de mujeres en 2008 y con el 31%en 2010. En las Secretarias de Estado se pasó del 33,3 al 23%. Y en las Subsecretarias de Estado, pasamos del 28,1 al 26,5%.

Las andaluzas encabezan el ránking de paro femenino en España. Y la brecha salarial entre mujeres y hombres es más que una brecha, un abismo: las andaluzas cobramos un 15% menos de media que las españolas, que a su vez cobran un 28% menos que un hombre en el caso de que ambos desempeñen labores que requieran estudios superiores.

Ser iguales es lograr que mujeres y hombres ganen lo mismo desempeñando el mismo cargo; la justicia gratuita para víctimas de violencia de género; regular la figura del contrato estable a tiempo parcial, que facilita la conciliación de la vida laboral y familiar, y regular el teletrabajo, sector con mayoría de mujeres; regular el sistema de bonificaciones para incentivar la contratación de mujeres y el carácter indefinido. Es modificar el artículo 37 del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, que permite que la madre y el padre puedan disfrutar del permiso de lactancia. Es considerar a menores como víctimas de violencia de género, algo que negó el PSOE, que además eliminó la partida destinada a las comunidades autónomas para estas víctimas que el Gobierno de Rajoy ha restituido.

En definitiva, los partidos políticos en general y la izquierda en concreto -que por en Andalucía no construye guarderías ni tampoco las concierta- no puede erigirse en adalid de la igualdad. Y como mujer, me duele que se pretenda hacer sectarismo con un tema tan sensible, porque lo conozco muy bien desde hace muchos años. Y sin dobles lenguajes.

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