Desde mi cierro

Pedro G. / Tuero

Idiosincrasia chiclanera

25 de enero 2016 - 01:00

EMPECEMOS por decir que la palabra 'idiosincrasia' es uno de los términos que en la actualidad se suele escribir mal. Y no sólo por aquel o cualquier usuario corriente del español, sino hasta en la prensa escrita me lo suelo encontrar. Lo he leído más de una vez en titulares, cuya sorpresa me ha exacerbado y cabreado, sobre todo cuando emocionalmente me surge esa llamada "deformación profesional", juego de palabras que indica que todo se ve desde el cristal de la profesión de uno.

No obstante, le recuerdo a mi ilustrado lector, que este vocablo no tiene nada que ver con el otro término más usado y mejor escrito que es `democracia´ con el que a veces se confunde al creer que se trata del mismo sufijo. Sin embargo, el término que nos ocupa, no posee sufijo alguno ya que `idiosincrasia´, que también procede etimológicamente del griego, se trata de una palabra compuesta en su origen y no sufijada como la otra. De todos modos lo más importante es recordarle a mi distraído lector su significado según nuestro diccionario del español: "rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad".

Y así se me ocurrió este artículo cuando esos pasados días de Navidad, tardes y noches de compras y algazaras, paseando por la chiclanera calle La Vega saludé al pasar a mi amigo Juan Luis Belizón, colega profesional y actual delegado de educación de la Junta en la provincia. Una situación que me hizo recordar: ¡cuántos chiclaneros hasta la fecha han ocupado puestos importantes de responsabilidad en la política o administración andaluza! Todos de ideología socialista, por supuesto. Una ciudad como ésta que casi rivaliza con otra, Alcalá de los Gazules, cuna de los "Perales y Pizarros" o de la "miembra" Bibiana, que es el centro y foco del socialismo gaditano. Pero Chiclana no le va a la zaga, pues más bien son dos ciudades parejas en esta particularidad. Y esto es la idiosincrasia. Personas tan conocidas y chiclaneros de cuna o adopción como José de Mier; Gómez Periñán, el "Piri"; Sebastián Saucedo y su hija Cristina; el actual alcalde, que también fue en su época delegado; y Jiménez Barrios, "Chiqui", actual vicepresidente de la Junta y a punto de ser su presidente, si la actual Susana la silenciosa rompe su recato. Y todo sin olvidarme de ese primer chiclanero que llegó a altísimas responsabilidades, pero en aquella época: Juan Álvarez Mendizábal. Político liberal y valiente como ministro de hacienda y primer ministro con la reina regente, además de otras importantes competencias que lo han situado preferentemente en nuestra historia.

En fin, carácter, temperamento, disposición y, sobre todo, habilidad. Esto es la idiosincrasia política chiclanera. Y ojalá que otros, no ya del pesoe, continúen la marcada senda cuando en esta asusanada Junta gobiernen alguna vez los populares. Cosa que veo aún más lejana que el pase del tranvía por Chiclana.

Genios y figuras.

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