Esta semana próxima estaremos de Ferias y Fiestas. Casi todas las fiestas de pueblos y ciudades de España se celebran los días de los Santos Patronos de cada municipio. No es el caso de Chiclana, ya que su feria no coincide en fecha con la de su patrón San Juan Bautista. El hecho de coincidir con el día de San Antonio tampoco es el motivo fundamental de su celebración.

Su origen es una feria de ganados. Los comerciantes consiguieron su autorización del Consejo de Castilla en el año 1836, diez años antes que la feria de Sevilla.

El remate definitivo o "cerramiento" de los diezmos del Obispado de Cádiz se realizaba "dentro de los palacios obispales" que la mesa episcopal poseía en Chiclana y se debía hacer a principios del mes de junio. Incluso en la edad moderna el diezmo producido por el ganado, en sus distintas variantes, suponía la mayor parte de lo ingresado por el Obispado. Este sector debía de tener mucha importancia en el desarrollo de la economía del sur de la provincia de Cádiz.

Es fácil suponer que los comerciantes de Chiclana, quisieran hacer coincidir la feria de ganado con la presencia de personas interesadas en el remate de los impuestos que, al mismo tiempo, eran expertos ganaderos, y serian momentos de movimiento de dinero. Estas fechas rondaban el 13 de Junio.

En todo caso la feria de Chiclana, nunca ha tenido un sentido localista, su vocación de centro de atención y participación de los ciudadanos de los alrededores ha sido siempre una constante a lo largo de toda su existencia. Una clara demostración de este continuo empeño lo tenemos con la feria del año 1874. Ese año se celebró la feria de ganado cuando tuvo que ser, del 13 al 15 de junio, y la velada y verbena, del 21 al 24 de Junio (por San Juan). La razón se expuso incluso en los carteles de la feria de ese año: "La coincidencia de inaugurar y celebrar el pueblo de Cádiz la conducción y abastecimiento de aguas de dicha ciudad, en los mismos días que debe de tener lugar la feria de ganados de esta villa y la afluencia de forasteros que dichos sucesos han de llevar a aquel punto con quebranto de la notable concurrencia que se observa comúnmente en Chiclana, han sido causas de que el Iltre Ayuntamiento haya acordado este año celebrar la velada y los festejos en días diferentes a la feria, rindiendo así un tributo de consideración y preferencia a la culta Cádiz, Capital de la provincia y armonizándolo todo con las conveniencias e intereses del pueblo de Chiclana". Se diferenció con claridad el negocio de la fiesta.

Como no podía ser de otro modo, las fiestas en aquella época eran de la mayor sencillez. Todos los días, desde las 7 de la tarde hasta las 11 de la noche, se iluminaba la vera del río. En el tablao de la música, amenizaba la banda u orquesta, la iluminación debía ser un gran acontecimiento y esta se conseguía con carburo, gas o petróleo, ya que, en España, las primeras farolas de alumbrado público eléctrico, se colocaron en Jerez en Julio de 1890.

Por las mañanas, cada día se realizaban "carreras de cintas a caballos" y, a la una de la tarde se corría por la ciudad un "toro o buey enmaromado", también llamado "gallumbo". Por la noche se volvía a correr el toro pero esta vez entre hogueras y fogatas. Las sesiones de fuegos artificiales eran muy apreciadas por la población, los maestros pirotécnicos que conseguían impresionantes castillos de fuegos artificiales eran muy reconocidos y sus nombres figuraban en los carteles de feria.

Siempre se celebraba más de una sesión de fuegos artificiales durante las fiestas, aunque el remate final, como sigue siendo, era una espectacular función pirotécnica.

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