EL ALAMBIQUE

Luis Suárez / Ávila

Farolas y faroles

EL pasado jueves encendieron, por primera vez, las nuevas farolas de la calle San Juan. Menos mal que la cordura ha imperado. Sin embargo, son farolas fernandinas, propias de Madrid, que es donde se inventaron para los alrededores del Palacio Real. Aquí, la verdad, las más propias son las antiguas de gas, como las de la calle Cruces, o las de la calle Meleros. Las de siempre. De todas formas debo estar muy agradecido a las ilustrísimas autoridades municipales, que lo harían completo si retiraran los antiguos secadores de pelo y repusieran los trozos de acera levantados para poner los basamentos de las farolas.

La prueba del alumbrado ha coincidido con la inauguración de la Plaza de España y el pase de modelos. Muy edificante. Salvo honradísimas excepciones, el comercio local está disperso, sin cohesión, aunque se asocie. Falta motor. Quiero decir que no hay una iniciativa que lo mueva en profundidad. Yo siempre pongo el ejemplo de Romerijo, del Bar Santa María, de Flores y de Los Portales, al amparo de los cuales han surgido, como por ensalmo, multitud de pubs, restaurantes, bares de copas, cervecerías… con un sentido, no buscado, de coherencia eficiente.

La vis atractiva del comercio no es su dispersión, ni su adocenamiento, ni su carcundia. Y no me refiero a establecimientos ejemplares e intocados, de verdadera y conservable arqueología comercial, como Las Novedades. Hay auténticas y loables iniciativas comerciales, costeadas, bien montadas, pero estériles, en el conjunto disjunto del centro de la ciudad. La semipeatonalización, al estilo de El Muerto de Santa María, más que unir, separa. Faltan motores de atracción. Yo no sé si me equivoco si digo que las grandes franquicias instaladas en el centro podrían ser ese gran motor. En el caso de Jerez lo son. Pero es que Jerez tiene su centro bien abastecido y repleto de plazas de aparcamiento en la Plaza del Arenal, en Plaza Esteve, en Doña Blanca, en la Alameda, en Madre de Dios, en el Mamelón, en Los Cisnes y en muchos sitios más. Aquí, en El Puerto, evidentemente, hay una asignatura suspendida, desde hace treinta y pico cursos lectivos, que es Conocimiento del Medio, que dan los niños desde Primaria. Pues, nada, hijo, adelante con los faroles.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios