Tribuna Libre

Concepción / García / Presidenta Provincial

Cruz Roja, 150 años de acción humanitaria

Prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres y mujeres en todas las circunstancias. Es esta la esencia de Cruz Roja. El mandato humanitario que marca el camino de casi cien millones de voluntarios y voluntarias que, hoy, como cada 8 de mayo, celebran su mayor efeméride: el Día Mundial de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. La fecha rinde memoria a nuestro fundador, el suizo Henry Dunant, cuyas ideas inspiraron la creación de la que hoy es la red humanitaria más extensa del mundo. La celebración de este día en el año 2013 es, además, doble, ya que conmemoramos un cumpleaños especial por mor de las cifras redondas: hace 150 años, Dunant creó en Suiza el primer Comité Internacional de la Cruz Roja: el origen de una organización presente ya en 187 países.

Rememorar nuestra historia no es un acto de nostalgia, sino la oportunidad de descubrir que Cruz Roja ha sabido evolucionar y transformarse en cada época, para responder (e incluso anticiparse) a los distintos desafíos humanitarios. Ello no ha supuesto que se haya desviado un ápice de su mandato humanitario y de su tradición. La batalla de Solferino, aquella que conmovió a Dunant en el Piamonte italiano de 1859 y le espoleó a cambiar el mundo, se nos antoja muy lejano. Hoy son otros los "campos de batalla" donde Cruz Roja hace valer ese mandato. Lugares que llenan las páginas de este mismo periódico: Siria, el Sahel, Boston... Pero también las calles de nuestras ciudades, aquí en Cádiz, en este rincón del mapamundi desde el que escribo, donde miles de personas vulnerables también precisan de alivio a su sufrimiento de pobreza, de exclusión social o de soledad. En todos estos lugares, en circunstancias distintas, el emblema de la Cruz Roja y la Media Luna Roja sobre fondo blanco demuestra que, a pesar de la barbarie, sigue viva la esperanza y el compromiso voluntario.

Cuando acompañamos a una persona mayor en su domicilio para evitar que viva sola; cuando estamos al lado de quienes no tienen techo, con una bebida caliente; cuando abrigamos a quienes se juegan la vida en el Estrecho por una vida mejor; o cuando vemos que nuestro trabajo sirve para que una familia pueda seguir adelante… En cada uno de las acciones de solidaridad que los voluntarios y voluntarias realizamos en Cruz Roja Española, nos guiamos por los mismos Principios Fundamentales que siguen otros millones de voluntarios en todo el mundo: los de Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Voluntariado, Unidad y Universalidad. Principios que constituyen el marco ético en nuestra labor asistencial, y que garantizan que allá donde se produzca una emergencia, un conflicto, o algún tipo de padecimiento, Cruz Roja responderá con una misma identidad y manera de ser: una labor ajena a cualquier injerencia del poder (según el principio de Independencia) y que se "se abstiene de tomar parte (…) en las controversias de orden político, racial, religioso e ideológico" (acorde con nuestra Neutralidad). Un trabajo voluntario y desinteresado, que "no hace distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político", poniendo al ser humano en el centro de nuestra acción (según el principio de humanidad).

Estos mismos valores que inspiraron el nacimiento de Cruz Roja hace ciento cincuenta años, siguen vigentes para los nuevos desafíos a los que la Institución se enfrenta en el futuro más próximo. "Salvar vidas" es el principal de todos ellos. Ya lo era en 1863. Pero ahora, no solo se traduce en dar socorro a los heridos, sino también, en proteger los medios de sustento de las personas más vulnerables, en favorecer que éstas se desarrollen de forma sana y segura, y en cambiar mentalidades, para promover una cultura de no violencia y paz.

Hoy, Día de la Cruz Roja, también quiero hacer un llamamiento a todas las Instituciones, entidades, sociedad… en definitiva a la población en general, pues estamos antes retos importantes, y para obtener resultados a la altura de lo que está en juego, se impone forjar verdaderas alianzas entre todos los implicados; organismos, instituciones, empresas, sociedad, asociaciones… Urge unir fuerzas y crear nuevos mecanismos de sinergia entre todos para lograr un impacto local a gran escala.

En nuestras comunidades, familias, pueblos y barrios es donde se puede elaborar una solución duradera a los problemas actuales. Esta evidencia se confirma en los cientos de voluntarios de la Cruz Roja Española que, día tras día, prestan apoyo y reconfortan en cada rincón de la provincia a miles de personas.

Son esos voluntarios, esas energías desplegadas sin cesar al servicio de los otros, los que me dan motivos de esperanza. Nuestro mandato humanitario se hace más necesario aun si cabe, y quiero renovar ese compromiso de la Cruz Roja con nuestra sociedad, especialmente con aquellas personas que sufren de una manera más directa situaciones de vulnerabilidad.

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