Con la venia

Fernando Santiago

Barrigas revolucionarias

Dicen que los hombres aumentamos una media de medio kilo al año a partir de los 40, o algo por el estilo. Debe ser lo que Antonio Burgos llama los tíos de las barrigas caídas. Cuando llega el verano el asunto adquiere tintes trágicos, sea en bañador o sea en camiseta(la moda gaditanopeñística son las camisetas de gañote de la Oficina del Bicentenartio de Diputación). Uno creía que de este inexorable movimiento provocado por la cerveza y por la ley de la gravedad estaban exentos los revolucionarios. La vanguardia del proletariado no puede presentarse ante la clase trabajadora con una talla 48 de pantalón y una barriga que se desparrama sobre el cinturón según sabia descripción del maestro sevillano. Lo que resulta ridículo en cualquier situación, en el caso de un revolucionario profesional adquiere tintes carnavalescos. Viene esto a cuento por la marcha contra el paro convocada por Izquierda Unida el pasado sábado entre San Fernando y Cádiz. A parte de que secundaron la convocatoria un 0,01% de los parados de la provincia (si llega), llamaba la atención la irrupción en San Juan de Dios de la movilización con un grupo de talluditos revolucionarios un poco pasados de peso. Willy Meyer, Diego Valderas o Cayo Lara están en la edad provecta pero el coordinador provincial y alcalde de Trebujena ha vivido épocas en su vida más esbelto que ahora. Será el peso de la púrpura. Yo lo conocí como portero de fútbol sala recién salido del Instituto y lo hacía bastante bien. Los privilegios del poder no incluirán visitas a Natur House. El resto de la comitiva de la marcha contra el paro tenía como tenemos todos : menos pelo y más barriga. Quizás si la marcha hubiera sido más larga y la hubieran secundado los dirigentes en vez de ponerse al frente en las Puertas de Tierra hubieran ofrecido una imagen más dinámica y moderna. Ver flamear las banderas rojas o tricolor y que quienes nos llamen a la rebelión estén pasados de peso sorprende un poco. Le entran a uno ganas de decir que menos garbanzos y más lucha obrera. Se impone una huelga de hambre en solidaridad con los despedidos de cualquier empresa para recuperar la forma. Es verdad que la cosa está muy malita, que todo está chungo, que aumenta el paro y la exclusión social, pero la vanguardia del proletariado resultan rebañadores de ollas de menudo. Esta paradoja en vez de ser un problema les da una pátina de gente con experiencia con todo un catálogo de soluciones eficacísimas y definitivas contra la crisis. Qué tiempos aquellos de esbeltos líderes obreros, flacos hasta el desmayo, que compartían los sudores de los desfavorecidos. Como no hay mal que por bien no venga a los dirigentes de IU no les va a quedar más remedio que adelgazar porque en vez de gastarse sus dineros en teleras se lo van a gastar en pagar la fianza del alcalde de Puerto Real, el pobre, que está cortito, y eso que gana 80 mil euros al año. Yo ya he enviado mi aportación porque estoy muy preocupado por el destino de este adalid de la causa de la república. Los caminos de la revolución son como los del Señor, infinitos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios