Análisis

Tito valencia

Cómo está el patio

No es fácil la situación. Pase lo que pase hoy, con un nuevo gobierno, la situación es grave

Pablo Iglesias está indultado. El 65 % de sus inscritos le da la razón. A él y a su portavoz y compañera. ¿Qué pasa con el 30% restante que no está de acuerdo? Pues que se tienen que aguantar. Sus incondicionales les han indultado, ha sido perdonado por su falta de ética. A partir de este caso, dónde queda situada la responsabilidad de los políticos. ¿Les tienen que rendir cuentas de sus errores solamente a sus afiliados? ¿Y que pasa con sus votantes no afiliados? ¿A estos no les debe ninguna explicación? ¿Y para el resto de los ciudadanos que les paga con sus impuestos no se merecen tampoco ningún respeto?

Es verdad que no ha cometido ningún delito. Está en su derecho de comprarse lo que quiera, de vivir como quiera y de pagarlo como quiera o como le dejen. Pero su falta está en haber engañado a todos aquellos que salieron a la calle pidiendo una revolución ética de este país. ¿Qué queda de aquel movimiento social del 15 M? ¿Qué queda de la ética? Además ha sentado un precedente peligroso en la política, otro más. A partir de ahora, ¿a quién les deben explicaciones o rendir cuentas los políticos? ¿A los ciudadanos? ¿A sus militantes? En este caso, ¿debe dimitir Mariano Rajoy por la situación insostenible de su partido? ¿Es suficiente con hacer una consulta interna y que decidan los militantes del PP? Si lo ha hecho Pablo Iglesias, ¿por qué no lo puede hacer Rajoy? Entonces para qué estamos el resto de los ciudadanos. Visto esto las próximas elecciones no sabemos si tenemos que votar todos los ciudadanos o es suficiente con que los partidos hagan un sufragio interno y que decidan sus militantes. Para qué votamos. Si después no podemos opinar, no se nos pide nuestra opinión. ¿Es ésta la democracia que quieren practicar los llamados nuevos partidos? ¿Es ésta la nueva política? ¿La de los referéndum? La política española esta sobrada de titulares y falta de hechos, de razonamientos. Cuando este artículo vea la luz, el país estará pendiente de tener un nuevo presidente. España amanecerá con un gobierno progresista. La corrupción, y la justicia, ha terminado por difuminar a un Gobierno. Porque lo cierto es que la situación actual es y era insostenible. Cada partido defiende su postura, pero pensando más en su foro interno que en buscar una solución de gobernabilidad para los ciudadanos.

Pero no es fácil la solución. Pase lo que pase hoy, con un gobierno nuevo, la situación política es grave. Y seguiremos dependiendo de los partidos nacionalistas y de algunos independentistas. El actual gobierno tiene que salir por dignidad, por decencia política, por higiene democrática. Pero formar un gobierno de tanta diversidad, tampoco es una buena solución. No hay ahora mismo en nuestro país, un partido que ofrezca credibilidad, merecedor de la confianza de los ciudadanos. Y ocurre igual en el resto de Europa. Aunque como decía Ortega "España es el problema". Tampoco tenemos un Macrom que revolucione el actual estatus de los partidos, aunque algunos intenten imitarlo. Por consiguiente, todo ha dependido de una moción de censura legítima y constitucional, aunque Rajoy predique que o "él o el caos" y prefiera que el patio continúe empantanado. Hay un nuevo gobierno, pero ¿también una nueva política?

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios