El Alambique
Juan Clavero
Negar las evidencias
Cuando alguien enferma hay dos tipos de respuestas, reconocerlo y tratarse, o negar la evidencia, lo que agravará su situación.
La Tierra está enferma, la hemos envenenado con emisiones masivas de gases que recalientan la atmósfera y modifican su dinámica. Sólo un dato, ahora hay casi el doble de CO2 en la atmósfera que antes de la revolución industrial.
El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de la ONU, formado por los mejores expertos en clima del mundo, llevan casi cuatro décadas advirtiendo de las gravísimas consecuencias del cambio climático provocado por el hombre y la necesidad de reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Se han firmado varios protocolos y acuerdos internacionales -los más conocidos los de Kioto y Paris-, que han sido sistemáticamente incumplidos ante la presión de las industrias del carbón, gas y petróleo, y de las corrientes políticas negacionistas.
Y ya estamos sufriendo las consecuencias. Lamentablemente se están cumpliendo las previsiones de un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos en el clima mediterráneo. Sequias cada vez más severas se están alternando con periodos de lluvias torrenciales. Y no estamos preparados para ese clima cambiante.
La prevención siempre es mejor que la reparación de daños tras un desastre climático, porque reduce los estragos materiales y humanos y es menos costosa. Prevenir es reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, a lo que se comprometieron los 193 gobiernos del mundo que aprobaron la Agenda 2030 de la ONU, denostada por los fundamentalistas de extrema derecha cuando ni siquiera se la han leído. Prevenir es ordenar el territorio y sus usos adaptándolos a este clima cambiante, prohibir de forma efectiva construcciones e infraestructuras en zonas inundables, dejando cauces con suficiente anchura para que puedan desaguar los caudales en episodios de lluvias torrenciales.
Desgraciadamente, y los últimos resultados electorales así lo atestiguan, la ciudadanía está optando por negar las evidencias, creyendo a líderes científicamente indigentes, que promueven el cómodo no hacer nada, antes que a expertos de reconocida solvencia. Tenemos que pensar en el futuro que queremos para la Tierra y para la Humanidad.
También te puede interesar
El Alambique
Juan Clavero
Negar las evidencias
Náufrago en la isla
Manuel Muñoz Fossati
Disfruten
Disfruten
Un vaso de agua
Lo último