Puertas abiertas Cómo visitar la Base de Rota, el Instituto Hidrográfico y el Observatorio

Análisis

pedro ingelmo

El modelo se decide en los próximos cuatro años

Esto de decir lo bueno que ha sido para tal cosa o tal otra una crisis que ha dejado tirados a miles de ciudadanos no deja de ser un consuelo de tontos. Pero a veces es cierto. La crisis económica ha salvado al litoral de la provincia, o a una parte de él, de una serie de locuras que en los años del ladrillo amenazaban con esperpentos a pie de playa que unas administraciones pletóricas estaban dispuestas a consentir.

Y entonces hay dos noticias, una buena y otra no sé. La buena, sin duda, es que la crisis económica, tal y como entendemos crisis económica en plan bestia, ha terminado. Se ha llevado todo lo que se tenía que llevar por delante, incluidas algunas entidades financieras más temerarias de lo normal, y lo que nos queda es nuestra crisis de siempre, la de toda la vida. La de que somos una provincia bastante tiesa de la que los jóvenes huyen como del incendio aunque nadie acabe de explicarse verdaderamente por qué.

La noticia 'no sé' es que los que se fueron cuando las cosas se pusieron muy feas han vuelto. Esos o sus gemelos. De un tiempo a esta parte vuelve a hablarse de proyectos turísticos en La Janda, algunos de ellos muy parecidos a los que se quedaron en el cajón. Lugares que se han mantenido casi intactos como Trafalgar, El Palmar, Zahora, en fin, las joyas de la corona con todas sus construcciones ilegales y eso, vuelven a aparecer en planos en los que se observan hoteles de lujo, campos de golf y las viviendas que llevan aparejadas.

Para una comarca que declara en el IRPF ingresos anuales por contribuyente que no alcanzan los 15.000 euros toda inversión tiene que llamar a la felicitación. Pero estamos en el dilema moral de siempre. Hasta dónde se puede llegar y qué riesgos de transformación del territorio está la Junta, que es quien tiene que decirir a través de sus informes medioambientales, dispuesta a asumir. Lo que se decida en los próximos cuatro años sobre estos proyectos, que aumentan la capacidad hotelera en la provincia notablemente, será lo que marque el modelo de turismo del futuro. De modo que, si les interesa, miren los programas electorales. Si los encuentran.

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