Análisis

Jesús Grandes Melgarejo

Nieto de Juan Melgarejo Osborne

Juan Melgarejo Osborne. Víctima del comunismo en vida y tras la muerte

Tras leer durante los últimos días diferentes artículos sobre las intenciones de nuestro gobierno local acerca de cambiar los nombres de las calles de El Puerto, me veo obligado a salir en defensa de la memoria de mi abuelo.

Mucho podríamos debatir a cerca de esta mal llamada Ley de Memoria Histórica, puesto que parece que pretende reinventar la historia en algunos casos y en otros hacer que parte de nuestra memoria se convierta en amnesia. Pero no seré yo, quien intente debatir ahora sobre una ley, que el Partido Popular pudo derogar y no lo hizo, pero si seré quien defienda el buen hacer de mi abuelo Juan.

De origen manchego, pero nacido en Madrid el 6 de Septiembre de 1923, fue hijo de Rafael Melgarejo Tordesillas, duque de San Fernando de Quiroga y de Amparo Osborne Vázquez, hija a su vez del portuense Roberto Osborne Guezala, copropietario de las Bodegas Osborne, fundador de la Cerveza Cruzcampo y dueño de la finca Vistahermosa, en la que tenía su residencia de verano, la Casa Grande. Mi abuelo se casó con su prima, la portuense Magdalena Osborne Jiménez, lo cual hizo que desde ese momento su futuro quedara unido a El Puerto para siempre.

Su padre, siendo monárquico y Grande de España, fue diputado de la C.E.D.A. por Ciudad Real. Era una persona válida, a la que le tocó vivir tanto en monarquías, como dictadura de Primo de Rivera y en durante la II República. Entonces las personas válidas eran las que tenían y tienen la responsabilidad de gestionar, independientemente del sistema de gobierno en el que se encuentren. Es por ello por lo que un monárquico, aunque adquiera responsabilidades durante una república, no por ello tiene que ser defensor de ese sistema de gobierno. Los comunistas del Frente Popular dejaron huérfano a mi abuelo Juan, asesinando cruelmente a su padre, siendo su único pecado el ser un diputado de derechas y Grande de España, a pesar de ser un hombre muy querido por el pueblo y prueba de ello, es que a pesar de vivir en una zona rural y pertenecer a un partido de derechas, fue el mas votado en su pueblo en 1936.

Tras casarse, desarrolló su vida empresarial en El Puerto con negocios de coches y la distribución de Cervezas Cruzcampo. Fue muy importante su participación desarrollo del Cangrejo Rojo antes de que su madre, Amparo y sus tíos, Eduardo y Felipe Osborne, dueños de Vistahermosa, animaran y confiaran en mi abuelo Juan para que pusiera en marcha lo que hoy es una de las mejores urbanizaciones de España. Mi abuelo dedicó su vida desde entonces a Vistahermosa y en esta urbanización es donde tiene una calle en el centro comercial a pesar de que él no quería que le pusieran su nombre porque no le gustaba nada figurar y era una persona completamente desinteresada y generosa al máximo, el cuál, pudiendo haberse enriquecido con la promoción de Vistahermosa, dejó que lo hicieran otros, sin pedir nunca nada a cambio y tanto como presidente de la comunidad de propietarios como del club social, jamás obtuvo beneficio alguno.

Vistahermosa es hoy, gracias a él, uno de los motores turísticos de El Puerto, urbanización modelo, generadora de empleo y riqueza para toda la ciudad, sin la cual, El Puerto no sería lo que es. De su gestión municipal, fue destacable la creacion de la barriada que lleva su nombre, el importantísimo arreglo de la plaza de toros o la enorme colaboración con la Cruz Roja. Recuerdo, las muchas ocasiones en las que la gente paraba a mi abuelo por la calle, para recordarle que gracias a él tenían un piso. Al igual que su padre era un hombre muy inteligente y capaz. También él era monárquico, pero nació en una dictadura, vivió una monarquia, una república, una guerra y tras ello, cuando tenía madurez y capacidad para desarrollarse profesionalmente, la jefatura del estado estaba en manos del General Franco.

De Franco, como a casi todos, habia cosas que le gustaba y cosas que no, pero cuando le llegó la hora de ser alcalde, su sentido de la responsabilidad, y el amor a esta ciudad hicieron que aceptara el cargo de alcalde pero, NO ACEPTÓ EL CARGO DE LA JEFATURA LOCAL DEL MOVIMIENTO, puesto que de haberlo hecho, tendría que haberse puesto la camisa de Falange, a lo cual se negaba. Fue y es un hombre muy querido por el pueblo, de carácter excepcional y de carcajada contagiosa, es recordado con cariño extremo por amigos y empleados incluso 25 años después de su muerte, los cuales nos están mostrando su apoyo en estos difíciles momentos, en los cuales, el comunismo vuelve a la carga y pretende que el pueblo olvide Juan Melgarejo Osborne. Esta ley no hace distinciones entre por ejemplo criminales de guerra o asesinos y gente buena que hizo el bien durante muchos años. Desde mi punto de vista, una tremenda injusticia.

Nuestros abogados preparan ya alegaciones y el pueblo es sensible a esta injusticia y las muestras de cariño y apoyo no cesan, lo cual indica, que a la Sra. Roselló, al Sr. De la Encina y al resto de su gobierno Frente Populista, les ha salido el tiro por la culata y al menos, en el caso de mi abuelo, han conseguido lo contrario de lo que se proponían y hoy, muchos portuenses, lejos de olvidar, hablan mas y mejor del Alcalde Juan Melgarejo Osborne.

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